Es evidente que la elección de Fort Worth como sede de la Copa de Maestras no ha sido el mayor acierto de la WTA. El torneo ha contado con un prize money muy inferior al de anteriores ediciones y además durante muchas de las sesiones apenas había espectadores en las gradas, lo que ha generado que el mayor evento de la WTA quedase algo descafeinado.
Lógicamente, esta situación ha tenido muchas reacciones, que reclaman a la máxima organización del tenis femenino, que haya una estabilidad en lo que a este evento se refiere, pues lo cierto es que desde que la WTA abandonó China por el coronavirus y el caso Peng Shuai el torneo no ha encontrado una sede que le garantice unos ingresos similares.
El primero que reconoce que esta situación es insostenible para el negocio es Steve Simon, presidente y director ejecutivo de la WTA: “No vamos a seguir tomando estas decisiones de un año. No es sostenible. Si no podemos volver a China o no estamos listos para volver, entonces creo que crearemos otra sede para varios años, porque lo necesitamos para el negocio”. Hay que recordar que durante la celebración de las WTA Finals en Shenzhen el torneo contaba con un prize Money de 14 millones de dólares, muy superior a los cinco millones que se han repartido en esta edición.
SWIATEK PIDE UN CAMBIO
A estas palabras de Steve Simon se ha unido Iga Swiatek, quien nunca se muerde la lengua y no duda en opinar siempre que se le pregunta. La número uno considera que es importante organizar este torneo con más tiempo para poder ofrecer un mayor espectáculo y contar con mayor estabilidad.
“Nunca he experimentado las Finales de la WTA en su mejor momento, ya sabes, en términos de organización y de no tener prisa con todo. Así que me encantaría que la WTA lograra fijar un lugar para el próximo año y que volviesen a hacerlo igual de grande que antes, o tal vez hacerlo como lo ha hecho la ATP.
En opinión de la número uno, la WTA debería intentar hacer el evento de forma similar a la ATP, pues considera que podría tener un éxito similar al que tiene la Copa de Maestros. “Entiendo por qué sucedió y, desde el punto de vista comercial, probablemente sea difícil hacer este tipo de evento. Pero creo que si la ATP puede hacerlo, nosotros también podemos hacerlo. Siempre se habla de premios en metálico durante las estos eventos y es bastante triste que la WTA haya tan sido golpeada por la pandemia y por no tener un lugar para jugar antes y organizar todo correctamente. Pero, por otro lado, tienes un ejemplo perfecto en la ATP, que fueron capaces de mantener todo igual e incluso de aumentar el dinero del premio, entonces, con suerte, para la próxima vez, estaremos más preparados. Sé que el coronavirus lo ha puesto todo más difícil, pero lo cierto es que la mayoría de los torneos pudieron mantener los premios e incluso dar más, así que espero que el próximo año esto cambie”, comentó la polaca en una entrevista con The Times.
Lo que ya parece claro es que las WTA Finals volverán a cambiar de sede en la próxima edición. Ahora, falta por ver qué decisión toma el máximo organismo del tenis femenino, pues hay que recordar que antes de la pandemia contaba con China como máximo aliado económico, algo que claro está que le ha pasado factura, por lo que habrá que estar atentos a si en los próximos meses la WTA acerca posturas con el gigante asiática, algo que Steve Simon no ha descartado. “Esperamos que ahí sea donde vamos a estar (en 2023), pero, obviamente, tenemos algunos problemas que resolver”.

