Alcaraz y Rune, dos viejos conocidos

El español y el danés coincidieron en su etapa como juniors e incluso llegaron a forma pareja de dobles, ahora, en París, vivirán su primer duelo en el circuito ATP.

Jesús Urdiola Giner | 4 Nov 2022 | 00.43
twitter tiktok instagram instagram Comentarios
Preferir Puntodebreak en Google
Alcaraz y Rune durante las pasadas Next Gen Finals. Foto: ATP
Alcaraz y Rune durante las pasadas Next Gen Finals. Foto: ATP

Streaming Challenger Quito MD en directo
🎾 Soto/Zeballos vs Heredia/Urrea
  1. Entra aquí y regístrate en Bet365
  2. Haz tu primer depósito de mínimo 5 €
  3. Entra en la sección «Directo» y ve todos los partidos
Ver partido en Bet365

El 2022 nos ha dejado la consagración de varios jóvenes nacidos en el siglo XXI como la de Carlos Alcaraz y en menor medida la de Holger Rune. Se podría decir, que esta ha sido la primera temporada en la que jugadores nacidos más allá del 2000 han dado un paso al frente demostrando carácter y ganas de coger el testigo que poco a poco va cediendo la vieja guardia.

Solamente Nadal y Djokovic mantienen en lo alto a una generación que en este 2022 además de despedir a Roger Federer, ha visto como Del Potro, Tsonga o recientemente Simon, decían adiós al circuito profesional. Es evidente que cada vez está más cercano el relevo generacional, pero parece que va a ser la generación de Alcaraz, Rune, Sinner o Felix Auger-Aliassime la que coja el testigo y no la de los Shapovalov, Tsitsipas o Rublev.

Tal ha sido el cambio que ha vivido el circuito ATP esta temporada que en los cuartos de final del Masters 1000 de París-Bercy 2022, cuatro de los ocho jugadores que estarán presentes han nacido en la década de los 2000 (Alcaraz, Musetti, Aliassime y Rune), siendo Rune y Alcaraz los dos más jóvenes, ambos nacidos en 2003 y que se enfrentarán entre ellos en el que será el primer capítulo de un partido que apunta a ser un clásico en los próximos años.

En las últimas horas han estado circulando varias fotos sobre ellos de niños, pues ambos se conocen desde hace muchos años e incluso llegaron a formar pareja de dobles en el circuito junior. En esta época, según contó Rune durante la pasada edición de las Next Gen ATP Finals: “Cuando éramos juniors, creo que yo era un poquito mejor que él, ahora él me superó”. Sin embargo, Alcaraz encontró la manera de dar el salto antes al circuito profesional y convertirse en el número uno más joven del mundo, eso sí, Rune acepta el desafío y tiene ganas de ver de lo que es capaz. “Estoy súper emocionado de ver cómo voy a manejar todo”, comentó el danés en una entrevista a Tennis.com, a lo que añadió: “En el circuito, todos pueden vencer a todos, si juegan bien. Contra los 10 mejores sé que tendré que jugar lo mejor posible. Si no, probablemente perderé, (en referencia al partido con Alcaraz).

PERSONALIDADES DISTINTAS

A pesar de que Rune y Alcaraz hayan compartido ya bastante tiempo dentro de una cancha de tenis, su forma de ser no se parece en nada. El murciano es un tenista muy correcto, que no entra en polémicas con nadie y que siempre tiene grandes palabras hacia sus rivales. Todo lo contrario es el jugador danés, que ya ha tenido varios rifirrafes durante esta temporada. El primero de ellos con Ruud durante Roland Garros, a los que se le suman dos nuevos incidentes en esta última semana, uno en la final de Basilea con el juez de silla Mohamed Layani y otro a principios de esta semana con Wawrinka.

A pesar del carácter de Rune, la relación entre ellos es buena. Además, el danés ha reconocido en varias ocasiones haberse fijado en el español para dar los pasos correctos en su evolución y en estos momentos está viviendo el momento más dulce de su corta carrera, siendo uno de los jugadores más en forma del circuito.

UN DUELO EN LAS NEXT GEN FINALS

El único partido que hay entre ellos en el circuito profesional fue justo hace un año. Este encuentro se lo llevó el murciano por 3-0, pero realmente el formato de este evento hace que no sea relevante, ya que es un campeonato que nada tiene que ver con el resto de torneos de la ATP.

Ahora, con unas semifinales en juego y siendo dos jugadores totalmente distintos a los que eran a finales de la temporada pasada, disputarán un partido que aspira a convertirse en un clásico del tenis. Dos jugadores con un estilo de juego similar, pues ambos tienen gran potencia en sus golpes y además son muy hábiles en la red, pero totalmente distintos en su manera de ser, unos ingredientes idóneos para que surja una rivalidad que marque época.