Como dice un buen dicho. La paciencia es la madre de todas las ciencias, y si a eso se le suma humildad y trabajo duro, el resultado es una carrera prolífica, llamada a ser uno de los nombres propios del presente y obviamente del futuro. A este grupo de jugadores admirables pertenece Daniil Medvedev, que cuando parecía estar lejos de su mejor nivel tenístico, con resultados muy lejos a los que acostumbraba hacer hace unos meses, reapareció en este ATP 500 Astana Open 2022 con ganas de querer dar guerra.
Y vaya si lo está haciendo. Mantiene un juego de fondo realmente temible, y no cuenta con especiales agujeros en su tenis. Que se lo digan a Roberto Bautista, que no vio ninguna rendija por la que colarse. El moscovita mantuvo una actitud sosegada, consciente de las dificultades que existen cuando te enfrentas a un jugador de la talla del tenista castellonense, uno de los tenistas más respetados en el circuito por su capacidad de superarse y mantenerse tantos años en la élite.
Las derrotas de Davidovich y Aliassime en este lado del cuadro, han dejado camino libre a los tenistas que vayan progresando. Medvedev es consciente de la oportunidad que supone para él hacerlo bien ante el público kazajo, y salió a la pista decidido a dar un nuevo zarpazo e intentar resolver el partido por la vía rápida.
Medvedev peleará contra Djokovic por un puesto en la final
La primera manga fue un recital de Medvedev, que no dio absolutamente ninguna opción a Bautista. Ni una sola bola de break tuvo el jugador español, y el set se decantó del lado del ex número uno del mundo por un contundente 6-1. El segundo set fue completamente parecido, lo que los más jóvenes conocemos como un copia y pega, después de que Medvedev rápidamente abriera brecha en un marcador que haría imposible a Roberto poder poner algo de igualdad. Otro 6-1 fue el punto y final a este partido. Ilusionante resultado para un Medvedev que parece tener serias opciones de proclamarse campeón. Si juega como lo hizo ante Bautista, puede aspirar a todo. Su próximo rival será Novak Djokovic.

