Uno nunca sabe hasta qué punto puede cambiar un jugador después de ganar su primer Grand Slam. ¿Se le acabará el apetito? ¿Dará un paso adelante? Con Alexander Zverev, viendo lo que está haciendo en Halle esta semana, la respuesta es evidente.
Créanme, aunque solo parezcan tres victorias en un torneo menor como el ATP 500 de Halle, lo que está firmando Alexander Zverev esta semana es descomunal. Por mostrarse con más ímpetu que nunca, por soportar la presión de jugar en casa y por competir con ese aura del que ya cumplió su mayor objetivo, el actual Nº3 del mundo ha respondido a la pregunta del párrafo anterior con mayúsculas y subrayado. Este viernes, ante un siempre peleón Raphael Collignon, el tenista local se hizo fuerte cuando le tocó caminar por el alambre, llevándose el triunfo por 7-6 y 7-6.
“De nuevo pienso que hemos firmado un partido de altísimo nivel por parte de los dos, seguro que él también merecía la victoria porque jugó un tenis increíble. Por mi lado, creo que he jugado muy bien mis cartas desde la línea de fondo, esto es muy importante para mí, como también lo fue templar mis nervios cuando llegamos al tiebreak del primer set. En un desempate puede pasar cualquier cosa, así que estoy muy contento por haberme llevado la victoria y haberlo hecho en sets corridos”, explicó el hombre que ya venía de vencer en rondas anteriores a Vit Kopriva y Yannick Hanfmann.
Por encima de los números más básicos, llama la atención lo duro que está el alemán con su servicio, mostrándose imperial cada vez que enfrenta una bola de break en contra, por no hablar de su determinación si le toca jugar un tiebreak. “En hierba es muy complicado defender un registro como este, aunque te diría que en general también lo es. Hoy además hacía 40º ahí fuera, esto se nota mucho a la hora de sacar, hace que todo se vuelva mucho más complicado. Mirando la hierba de esta pista central que creo que se ha deteriorado bastante después de estos cinco días de la semana y todos los partidos que se han disputado en ella. Romper el saque se ha vuelto algo muy difícil, la calidad de la mayoría de todos los rivales es altísima, pero ahí estamos”, añadió el vigente campeón de Roland Garros.

Zverev espera a su bestia negra en semifinales
Tres partidos para calentar el brazo ya está bien para un Zverev que ahora sabe que vienen las curvas. Mañana le espera en la penúltima ronda Taylor Fritz, quien hoy tuvo que salvar una bola de partido ante Shelton para sobrevivir. La cuestión es que el estadounidense domina este cara a cara por 8-6, habiendo ganado los cinco últimos enfrentamientos. No le hará mucha gracia al de Hamburgo tener que verse las caras con el americano, aunque también es verdad que ahora está en el mejor momento de tomarse la venganza.
“Es verdad que he sufrido mucho últimamente cada vez que me toca jugar contra él, sobre todo la temporada pasada, aunque reconozco que en 2025 no conseguí jugar bien durante la mayor parte del tiempo, no me encontraba cómodo en la pista. Ahora las cosas han cambiado, me encuentro diferente, estoy jugando mucho mejor que la temporada pasada, así que espero continuar por este camino de cara al encuentro de mañana”, concluyó el hombre que tiene ante sí su sexta semifinal en Halle.

