Aunque solo sean dos victoria en un torneo como Berlín, la sensación que ha transmitido Aryna Sabalenka con su última remontada es la de volver a estar conectada. Lo que ha pasado esta tarde se recordará como un milagro de difícil explicación.
El marcador señalaba 6-2 y 4-0 a favor de Nikola Bartunkova, una checa de tan solo 20 años que hace tiempo que asomó la cabeza dentro del top100 para seguir avanzando sin hacer mucho ruido. Hoy ejercía como la #62 del ranking WTA, plantándose en los cuartos de final tras dejar por el camino a gente como Shnaider o Mertens, poca broma. ¿Pero qué tal le irían las cosas ante una gigante como Aryna Sabalenka? Ahí estaba la cuestión, una que se encargó de responder por la vía rápida mientas mostraba una versión meteórica sobre el pasto alemán.
La cara de la bielorrusa era un poema, de nuevo agotada mentalmente ante los ojos del público, pero esta vez con razón. Podrá contar que se escapó, que le dio la vuelta, que acabó firmando una victoria por 2-6, 7-6 y 6-4. Lo que no podrá es explicar cómo lo hizo, aunque luego lo intentara en la entrevista post-partido. “Creo que ella jugó un tenis increíble, no había muchas cosas que yo pudiera hacer, era como si solamente ella estuviera golpeando la pelota. De verdad, ha sido impresionante el nivel que ha mostrado esta tarde, llegué a creer que el partido era suyo porque realmente no sabía lo que hacer, no tenía más ideas”, confesó la de Minsk tras colarse en semifinales.
“Cuando hice un par de aproximaciones a la red con mi servicio en el juego del 0-4, me dio un poco de confianza ver que tal vez podía mostrarle que aún tenía algo guardado. No sé, la realidad es que solo estaba tratando de mantenerme en el partido de alguna forma”, explica Aryna, la misma que hace unas semanas colapsaba en Roland Garros en un partido fatídico ante Shnaider. “En ese momento estaba tratando de encontrar el ritmo y, de repente, apareció ese pequeño golpe de suerte que me hizo volver al partido. De alguna manera, milagrosamente regresé en ese segundo set y gané algo de confianza para pensar que podía ganar también el tercero. Me quedo con la sensación de haber jugado ante una chica increíble, sin duda será una futura súper estrella”, lanzó Sabalenka dándole todo el crédito a Bartunkova.

Sabalenka recibe de su propia medicina... pero tiene antídoto
Estuvo curioso el entrevistador guardándose la mejor pregunta para el final, proponiéndole a Sabalenka si este castigo que recibió durante esa primera hora de partido podría parecerse al que ella misma le regala a sus rivales en los días de mayor inspiración. Hombre, hace tiempo que no vemos a esa gran Aryna, pero la pegunta fue todo un éxito para que la Nº1 mundial sacara las garras y dejara entrever lo mucho que le puede servir esta victoria de cara al futuro más cercano.
“Por momentos sí, pensé que quizá esto es lo que deben sentir mis rivales cuando juegan contra mí (risas). Insisto en lo de antes, lo único que sentía en esos momentos era frustración porque no sabia qué hacer dentro de la cancha, ella no paraba de dominar el juego y conectar golpes ganadores. No suelo pasar muchas veces por esos momentos de no saber qué hacer, pero aquí salió ese pequeño tigre que llevo dentro para seguir luchado por este partido”, valoró la bielorrusa, que ahora se medirá en semifinales a Jessica Pegula.

