No jugaba desde Roland Garros, suficiente brecha como para pensar lo difícil que sería esta madrugada para Naomi Osaka en el WTA 500 de San José. La japonesa volvió a una cancha de tenis dos meses después y en primera ronda la esperaba Qinwen Zheng, una de las jóvenes del momento. Le costó, pero finalmente la ex Nº1 del mundo encontró la manera para ganar (6-4, 3-6, 6-1) y confirmar que en pista rápida sigue siendo de las mejores. Ahora se enfrentará ante una buena amiga: Cori Gauff.
Naomi Osaka se reencuentra con la victoria

