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Las 10 conclusiones que deja Wimbledon 2022

Desgranamos en profundidad todo lo que ha dado de sí Wimbledon 2022 y de qué manera puede influir en ambos circuitos durante los próximos meses.

Elena Rybakina y Novak Djokovic, conclusiones Wimbledon 2022. Foto: gettyimages

Todo evento de Grand Slam garantiza espectáculo y buen tenis, pero no cabe duda de que Wimbledon 2022 ha sido especial por muchos motivos. Novak Djokovic ha conseguido sumar un título más a su colección y persigue de cerca la estela de un Rafael Nadal que ha vuelto a transmitir sensaciones de poderío en lo tenístico y alarma en lo concerniente a la salud. El no reparto de puntos y la ausencia de jugadores rusos ha desvirtuado de forma notable el evento y sus consecuencias, pero no ha servido para opacar la magia del tens que tanto hombres como mujeres han brindado al mundo durante estas dos semanas. Elena Rybakina inauguró su palmarés, siendo gran protagonista de un torneo en el que hay mucho que analizar.

Estas son las conclusiones de Wimbledon 2022

1. Novak Djokovic mantiene un pulso memorable con la historia

Se acaban los calificativos para describir lo que está haciendo un hombre que desafía a la lógica y que asombra con su juego y habildad competitiva. Jamás nadie en la historia del deporte fue capaz de mostrar tanta suficiencia sobre rivales de gran entidad. Uno de los mejores deportistas de la historia que se sigue retroalimentando de la paradoja que supone no tener asegurado poder ser considerado el mejor tenista de todos los tiempos. Van 21 y la sensación de que alguno más caerá.

2. Nick Kyrgios, satisfacción y lástima a partes iguales

El bufón se convirtió en príncipe, y todo ello sin renunciar a su carácter. El australiano ha pisado una final de Grand Slam, algo que hace 7 años se daba por hecho que ocurriría y que hace unos meses podía ser considerado una utopía, estando más cercana su retirada. Ha vuelto a demostrarse a sí mismo que es capaz de lo máximo a nivel tenístico y que su único factor limitando es él mismo. Haber firmado este resultado es notable, pero no hace más que confirmar la sensación de que es uno de los grandes talentos desaprovechados de la historia.

3. Rafael Nadal, dominio tenístico y mala fortuna a partes iguales

Se va invicto de Londres y con la poderosa sensación de que ha sido capaz de ganar cinco partidos con serias molestias físicas. ¿Qué ocurriría si no las tuviera? Esa es la pregunta que ronda la mente de todos al ver cómo Rafa mantiene un nivel de juego que se aproxima, si no supera, al mejor de toda su carrera deportiva. La rabia que le deben generar imprevistos como el del músculo abdominal solo es comparable a la confianza que sentirá en su tenis.

4. Sinner y Alcaraz, serias amenazas para el futuro de Tsitsipas

Italiano y español se están erigiendo en grandes nombres de futuro a corto plazo como dominadores del circuito. El griego no deja de cosechar decepciones, no solo en forma de resultados, sino también de comportamiento, perdiendo el favor del público y mostrando una clara desubicación respecto a su carrera. Ver que Nadal y Djokovic se mantienen en la cima más de lo previsto y que, para más inri, vienen jóvenes con un potencial igual o mayor que el suyo y, desde luego, más solvencia mental, debe ponerle muy nervioso.

5. Cameron Norrie, paso adelante como alternativa al poder establecido

Admirable torneo por parte del británico, que ha sabido gestionar la presión que supone ser local y estar en el foco mediático, para explorar sus límites en Grand Slam y meterse en semifinales. Si mantiene este nivel, pronto volverá al top-10 y seguirá optando a grandes éxitos.

6. Elena Rybakina, nueva estrella en el firmamento WTA

La gran pregunta es si se consolidará como un astro visible o tendrá un carácter fugaz. Lo que nadie podrá quitarle nunca a la ¿kazaja? es la magia de levantar un merecido título en el All England Lawn Tennis Club, donde ha elevado el tenis ofensivo a un estatus superior.

7. Ons Jabeur y la amargura de una oportunidad perdida

La tunecina parecía predestinada a levantar el título de Grand Slam para el que lleva tiempo postulándose y, por muy meritorio que resulte llegar a la final, se antoja inevitable no pensar que ese partido por el título debería haberlo ganado, por experiencia, desparpajo y estilo de juego. Tuvo muchas opciones, pero se mostró lejana a su mejor nivel.

8. Iga Swiatek es humana, pero sigue sin opositoras sólidas

Perder es necesario y puede ser incluso bueno para la polaca, que en ningún momento se sintió con opciones de hacer algo importante sobre la hierba. La polaca puede descansar con tranquildad, viendo cómo sus perseguidoras inmediatas en el ranking no solo no estrechan el cerco, sino que están inmersas en crisis de juego, resultados e incluso, identidad. Sakkari, Kontaveit, Badosa, Collins y ya no digamos Muguruza, no son una amenaza de forma consistente y regularar a su reinado.

9. Proliferación de revelaciones más que inesperadas

Si nos dicen a inicios de torneo que Tatjana Maria sería semifinalista y en cuartos veríamos a Jules Niemeier y Maria Bouzkova, no habríamos dado crédito... O quizás sí. Y es que en el tenis femenino ya nada sorprende y su carácter imprevisible ha de ser visto como una virtud. Estas jugadoras rindieron a un nivel estelar e hicieron realidad sueños inimaginables antes de arrancar el torneo.

10. Serena Williams, actitud encomiable y futuro incierto

La estadounidense ofreció uno de los partidos más espectaculares del torneo, retornando a la competición con la ilusión de una junior y dándolo todo para intentar vencer a Harmony Tan, otra de las sorpresas del torneo. La leyenda estadounidense está lejos de su mejor nivel, pero no se le puede reprochar nada en cuanto a entrega y actitud en pista. Está por ver hasta cuándo prolonga su carrera si no logra subir rápidamente su competitividad.