Suele decirse que las primeras rondas de un Grand Slam nunca son sencillas, pero esto alcanza un estatus superior cuando hablamos de un torneo como Wimbledon 2022. La hierba fresca de las jornadas iniciales dificulta enormemente los apoyos, hace que todo se iguale y dota de una peligrosidad enorme a esos jugadores que llegan con ritmo competitivo y tienen una facilidad natural con esta superficie. Abundarán estos perfiles fuera de los 32 cabezas de serie, que quedarán expuestos a auténticos bombas de relojería en un sorteo que podría ser muy cruel para algunos de los mejores. Los nombres que aparecen con más facilidad son los de Nick Kyrgios y Andy Murray, pero hay muchos más "cocos" de cara a una primera ronda que puede ser letal para los candidatos al título.
Jugadores especialistas en hierba y con buenos resultados en la gira
Llegar con muchos partidos disputados en césped durante las últimas semanas será una de las grandes armas de hombres cuyo rendimiento sube exponencialmente en esta superficie. Uno de los que puede ajustarse a este concepto es el germano Oscar Otte, cuyo tenis directo y amparada en un gran saque, cambios de ritmo y mano prodigiosa, le harán muy peligroso. Dos de los invitados merced a su buen nivel de juego estas semanas también serán rivales a evitar, como son los jóvenes Tim Van Rijthoven y Zizou Bergs. También hemos de incluir al estadounidense Denis Kudla, que ha ofrecido grandes actuaciones y ya ha dejado su huella en el All England Lawn Tennis Club, con un partido muy meritorio ante Djokovic el pasado año en tercera ronda.
Viejas glorias con una bala en la recámara
Resulta evidente que hombres como Sam Querrey o Feliciano López no están, ni de cerca, en su mejor momento, pero no dejarán de ser un escollo muy poco apetecible para cualquiera en primera ronda. Hay otros nombres a incluir en esta sección, como el del francés Adrian Mannarino, cuyos tiros planos y habilidad innata sobre hierba le convierten en un jugador impredecible, habiendo cuajado ya muy buenas actuaciones en Londres. No será el único francés que pueda inquietar en el sorteo, ya que Richard Gasquet ha demostrado en sobradas ocasiones su inmenso talento y se desenvuelve muy bien en hierba, pudiendo ser un jugador muy peligroso con su experiencia, algo similar al caso de David Goffin.
Tenistas rebosantes de talento y absolutamente impredecible
A nadie le gustaría medirse de buenas a primeras con un hombre que hace un año llegó a cuartos de final; es el caso de Marton Fucsovics, un hombre con unos tiros planos y potentes que le amparan en esta superficie, uniédole una gran movilidad y su buen saque. En este grupo hay que incluir a Maxime Cressy, único vestigio en la élite del saque-red y que, en un día de inspiración, puede dar un disgusto a cualquiera.
También cabe mencionar al neerlandés Tallon Grieskpoor, al que no le ha dado para ser cabeza de serie y que ha puesto de manifiesto sus posibilidades de hacerlo muy bien en esta superficie. No podemos olvidarnos del caso de Alexander Bublik, un hombre capaz de lo mejor y de lo peor, pero que si está inspirado, puede ser letal en hierba. Y para terminar, es preciso hacer mención al español Alejandro Davidovich, cuyo título a nivel junior en este Grand Slam avala la tesis de que puede ser muy peligroso sobre hierba.
Británicos capaces de dar la campanada
Nacidos y criados para jugar sobre hierba. Por mucho que el tenis se ha globalizado, seguimos encontrando ejemplos de jugadores con una sintonía especial con la hierba, al haber tenido la oportunidad de jugar en ella desde niños. Es el caso de tenistas británicos como Paul Jubb, Ryan Peniston o Jack Draper, que han sido protagonistas en la gira y que se ven con capacidad para sorprender a grandes jugadores, amparados en el apoyo de su público.
Candidatos a algo más que ser verdugos de grandes jugadores
No es muy habitual que en la nómina de candidatos a grandes resultados en el torneo, e incluso al título, se puedan situar a jugadores que no parten como cabezas de serie. Sin embargo, este año podría darse porque Nick Kyrgios es capaz de grandes cosas en este torneo. La lesión de Andy Murray ha bajado la euforia que había en torno al de Dunblane, pero si es capaz de recuperarse, puede aspirar a grandes gestas.

