El cambio de guardia ya se ha hecho realidad. Aunque no tenga tintes definitivos, las implicaciones históricas del ascenso de Daniil Medvedev al número 1 del ranking ATP son tremendas. Forma parte el ruso de un grupo de élite muy reducido que asciende a 27 tenistas; esos son los hombres que degustaron las mieles de saberse los mejores del mundo durante, al menos, una semana. A sus 26 años, Daniil ha hecho méritos sobrados para alcanzar esta gesta, erigiéndose en el firme candidato a dominar el tenis mundial una vez que el Big 3 se extinga.
Han pasado 6.602 días desde que hubo un número 1 que no fuera del Big 3 ni Murray
Llevaba el tenis muchísimo tiempo en la búsqueda inexorable del jugador que rompiera una racha histórica que se prolongaba desde el 1 de febrero de 2004. Ese día fue el último en el que un jugador que no se apellidara Federer, Nadal, Djokovic o Murray ocupó esta posición de privilegio. Fue Andy Rodddick quien lo hizo, antes de que arrancara una época difícilmente repetible en la que unos pocos privilegiados han gobernado con puño de hierro. El serbio llevaba 79 semanas consecutivas en lo más alto, pero las matemáticas no engañan y ha resultado inevitable que Medvedev complete un sorpasso memorable y que tiene mucho que analizar.
Medvedev es el tercer jugador ruso que alcanza el número 1, después de Safin y Kafelnikov
Y es que el ruso llega a esta consideración con avales tan notables como 13 títulos ATP, entre los que se cuentan 4 Masters 1000, unas Nitto ATP Finals y, por supuesto, un Grand Slam. Parecía evidente que el primero que consiguiera romper ese techo de cristal en los eventos más importantes del mundo recogería más premios y así se ha confirmado en el caso de Medvedev, cuyo título en el US Open 2021 es parte fundamental de este ascenso.
Djokovic se queda con 361 semanas en lo alto de la lista, lo cual equivale a 7 años
Tampoco se pueden obviar su titulo en el Masters 1000 Canadá 2021, así como la reciente final en el Open de Australia 2022. Son muchos los que consideran extraño, e incluso se atreven a criticar, que un jugador con amplio margen de mejora en tierra batida y hierba haya podido llegar a dominar la clasificación, pero esto no sirve más que para poner de relieve el enorme mérito de Daniil y su poderío en pista dura. Ya el pasado año hizo una mejora sobre tierra batida, llegando a cuartos de final en Roland Garros 2021 y obteniendo unos puntos más valiosos para su carrera a la cima. pero sobre todo, confianza y sensaciones de poder seguir mejorando sobre el albero. Además, en hierba levantó el título en Mallorca y, a buen seguro, trabajará duro para explorar sus límites en Wimbledon, donde se quedó en octavos de final el pasado año.
¿Cuánto tiempo puede permanecer Daniil Medvedev en el número 1 del ranking ATP?
Si tenemos en cuenta la notable que experiencia que ha amasado ya el ruso en los últimos años, compitiendo por grandes objetivos, así como el hecho de que Djokovic y Nadal no tengan entre sus prioridades volver al número 1, resulta evidente que puede arrancar una dinastía sin fecha de caducidad cercana. Y es que Daniil defiende pocos puntos en las giras de tierra batida y hierba, mientras que tampoco cuajó grandes resultados el pasado año en Indian Wells y Miami, por lo que se antoja complicado que alguien pueda desbancarlo de ahí antes del US Open 2022.
Medvedev defiende 2.030 puntos hasta el major neoyorquino, mientras que Djokovic tiene por delante la titánica tarea de defender la friolera de 5.020 puntos, que se antoja casi utópica que pueda luchar por todos ellos debido al asunto de la vacunación. Además, Stefanos Tsitsipas y Alexander Zverev, principales candidatos a luchar por esa plaza, parecen estar lejos del ruso en lo que a consistencia y regularidad se refiere.
En definitiva, Daniil Medvedev es un merecido número 1 del mundo, que ha sabido ir progresando con el tiempo y no impacientarse por el hecho de tener una progresión lenta a la cima. Algo cambió en aquel verano mágico de 2019 en el que se presentó al gran público con varios torneos consecutivos espectaculares y siendo frenado por Nadal en aquella legendaria final. Después de alcanzar la élite, ha sabido perpetuarse en ella y mostrar una ambición y capacidad de mejoría inauditas. El cielo es su límite.

