Ganar un torneo de Grand Slam es, probablemente, el reto más importante que se puede cumplir dentro del tenis profesional. Cada temporada, las cuatro grandes plazas abren sus puertas para poner en juego sus trofeos, aunque no todas las historias pesan igual. El hecho de ganarlo en casa, delante de tu gente, es un sueño que muy pocos han hecho realidad. Sacando los libros de historia más recientes, solamente siete tenistas en el presente siglo (2001-2022) han conseguido conquistar un Grand Slam individual delante de su público. Hoy repasamos quiénes son y cómo lo hicieron.
VENUS WILLIAMS
Ella fue la primera tenista del siglo XXI que levantó un Grand Slam individual ante su público. Lo hizo en el US Open 2001 derrotando a su hermana en la final y, por lo tanto, arrebatándole este curioso récord. Venus llegaba tras ganar las dos últimas ediciones de Wimbledon y en Nueva York el reto le obligaba a revalidar su corona, es decir, firmar un segundo doblete. Pero nadie se interpuso en su objetivo de sumar su cuarto major. Tenía 21 años y toda una carrera por delante, aunque en el futuro nunca más pudo volver a ganar en Flushing Meadows. De hecho, doce meses después, Serena le pagaría con la misma moneda derrotándola en ese mismo escenario.
SERENA WILLIAMS
Dentro de toda la épica y dificultad de la que hemos vestido al hecho de ganar un Grand Slam en suelo patrio en la época actual, hay una jugadora en esta lista que se saltó la norma por completo. Hablamos, cómo no, de la gran Serena Williams. Un total de seis campeonatos conquistados en la Gran Manzana, cinco de ellos en el presente siglo. La estadounidense levantó el US Open en 1999, 2002, 2008, 2012, 2013 y 2014… hasta el momento. También perdió allí cuatro finales, pero no podemos decir que Serena sea una jugadora que le entren las dudas en momentos de máximo compromiso. Para muestra, ahí están sus números.
PETE SAMPRAS
De una leyenda a otra leyenda. Pete Sampras, el hombre que lideró la carrera de los Grand Slams en el circuito masculino durante casi una década con ese récord de 14 títulos que a todos nos pareció insuperable. Precisamente, el decimocuarto llegaría en el US Open 2002, el último de la lista, quizá el más emocionante, ya que supuso la retirada del norteamericana semanas después. Era la quinta ocasión que gobernaba Nueva York con mano de hierro, aunque por edad y por competencia dentro del tour aquella fue una de las victorias más épicas de su carrera. La prueba de que a ‘Pistol’ Pete todavía le quedaba una bala en la recámara y la tenía que gastar delante de los suyos.
ANDY RODDICK
El último hombre que ha sido capaz de dejar el último Grand Slam de la temporada en Flushing Meadows, algo que nos hubiera parecido una locura si nos lo cuentan a principios de siglo. Aquel US Open 2003 conquistado ante Juan Carlos Ferrero le dio alas al norteamericano, quien semanas después se convertiría en número 1 del mundo y forzaría ríos de tinta en los medios hablando de su brillante futuro en estos torneos. Finalmente no fue tan brillante, pero a día de hoy sigue siendo el espejo donde mirarse de todas las generaciones posteriores que han ido saliendo desde la cantera estadounidense.
ANDY MURRAY
Nos detenemos con especial emoción en este capítulo debido a lo sorprendente que fue ver a un británico ¡¡77 años después!! llorar de emoción en la hierba del All England Club. Sí, fue un escocés, pero seguro que Fred Perry no prestó mucha atención a este asunto, ya que por fin los amantes de los récords le dejaron descansar en paz. Murray encontró sus momentos para brillar en medio de la época más dominante del Big3, y seguro que sus preferidos fueron Wimbledon 2013 (ante Novak Djokovic) y Wimbledon 2016 (ante Milos Raonic). Bueno, seguro que ganar el Oro olímpico en los JJ.OO. de Londres también debió dejarle un sabor de boca incomparable.
SLOANE STEPHENS
Uno de los títulos más inesperado de la década, aunque no será por la calidad que atesora la tenista de Plantation. Hablar de Sloane Stephens es hablar de un talento con todas las herramientas para mantenerse en el top10 con facilidad, pero luego la cabeza no siempre acompaña. En aquel verano, sin embargo, funcionó todo. Incluso tuvo el temple para derrotar a su amiga Madison Keys en la final y coronar el US Open 2017. Hasta el día de hoy, el mejor recuerdo de su carrera, esperemos que no sea el último.
ASHLEIGH BARTY
La última en unirse a esta lista de valientes capaces de conquistar un Grand Slam jugando como local. Muchos dicen que se veía venir, que era tal la superioridad de Ashleigh que no entraba en sus planes ver a otra campeona en este Open de Australia 2022, pero hay estar dentro de la pista, delante de 15.000 espectadores, con una maldición estirada en el tiempo durante 44 años y, pese a todo, hacerlo realidad. Barty lo hizo, colocó la bandera australiana al lado del trofeo y, todavía más especial, al lado de una Chris O’Neil emocionada desde la primera fila de asientos.

