Pase lo que pase esta madrugada entre Rafa Nadal y Matteo Berrettini, habrá presencia española en la final masculina del Open de Australia 2022. ¿Cómo es posible eso? Muy sencillo, basta con mirar al equipo de trabajo del tenista italiano, donde encontraremos rápidamente a Ramón Punzano (Valencia, 1974), su fisioterapeuta desde finales de 2019. Una figura a la que hemos visto cada semana del calendario acompañando a Matteo desde el palco y que merecía una presentación a gran escala.
En conexión directa desde Melbourne y con la emoción habitual antes de un choque de estas características, Punto de Break ha podido hablar con Ramón a escasas horas de que se produzca el duelo para conocer su recorrido dentro del circuito ATP, los secretos biológicos de Berrettini y sus claves de cara al partido. Una entrevista donde seguramente vayáis a aprender muchos conceptos nuevos.
¿Cómo llegas al mundo del tenis?
Por diversas situaciones, llevo en el mundo del tenis desde el año 2006. Empecé a trabajar en el Open de Valencia de la mano de Nacho Muñoz, la persona que me introdujo. Luego he trabajado a nivel personal con diversos jugadores como Juan Carlos Ferrero, Pablo Andújar, David Ferrer y ahora Matteo Berrettini.
¿Y cómo llegas hasta Berrettini?
Ángel Ruiz Cotorro, a través de la Clínica de Medicina del Tenis, organizaron el servicio de fisioterapia de la Copa Davis en el año 2019 y me pidió que fuera yo el responsable. Fruto de aquella relación un poco más estrecha, un día Matteo tiene una lesión de cadera y le comenta a Ángel la necesidad de tener un fisioterapeuta personal que le ayude a diario con la recuperación. A final de aquella temporada me propuso entrar a formar parte del equipo, así que fui para Mónaco, donde reside, y empezamos a poner a punto la pretemporada.
En aquel momento ya era top10, te subiste a un barco ganador.
Sí, empezó a tener resultados muy buenos en la segunda mitad del año 2019, llegando a semifinales del US Open donde, precisamente, pierde contra Rafa. Hizo también semifinales en Shanghái, semifinales en Vienna, jugó las ATP Finals y acaba el año como Nº8 del mundo.

Vamos, que no te lo pensaste mucho.
Bueno, este trabajo tiene unas connotaciones especiales. Te permite viajar y vivir experiencias que difícilmente tendrás en tu lugar de trabajo o tu ciudad, pero también te exige mucho a nivel personal, tienes que renunciar a pasar tiempo con tu familia, ese sería el único ‘pero’. Cuando trabajas mano a mano con un jugador profesional tienes que tener unas capacidades y unas aptitudes muy elevadas, pero te permite dar el máximo dentro de tu profesión. Es muy satisfactorio ver cómo un profesional agradece tu trabajo y tu función, si además también llegan los resultados deportivos, la recompensa es doble.
Desde el punto de vista de la fisioterapia, ¿cómo es Matteo Berrettini?
Matteo tiene unas características que le hacen especial, es un jugador con unas palancas grandes, es muy alto. En ese aspecto, cuenta con unas condiciones totalmente diferentes a las de Diego Schwartzman, por ejemplo. Cuando empiezas a trabajar con un jugador así, lo primero que hay que hacer es revisar su estructura, sus características físicas, revisando esos detalles y su actividad es cuando llegas a la conclusión de cuáles son las lesiones que podría sufrir. Jugadores como Matteo están predispuestos a tener problemas mas concretos, por eso la preparación física cobra una importancia fundamental. Ahí es donde entramos nosotros para potenciar esos puntos débiles y que no lo sean tanto, generando una situación de equilibrio en la persona.
Trabajaste durante tres años con David Ferrer, un perfil totalmente opuesto.
David era un jugador con un centro de gravedad más bajo, sufría menos en la zona lumbar al tener unas palancas menores, esa zona se estresaba menos. Con David había una parte que era difícil de evaluar, tenía una genética especial, se lesionaba poco pese a todo el trabajo físico que realizaba. En un deporte tan exigente como el tenis, los jugadores con centros de gravedad más altos están predispuestos a sufrir más lesiones, por eso hay que trabajar en la prevención.
¿Existen las lesiones mentales?
La parte social siempre ha sido un factor súper importante, hay que entender al jugador y el tipo de estrés al que se somete. Un tenista no tiene las mismas molestias cuatro días antes del inicio del torneo que 15 días antes del torneo. El deportista, a medida que se acerca la competición, aumenta su ansiedad, eso le lleva a querer hilar mucho más fino en cada detalle, detalles que los profesionales que rodean al jugador deben conocer. El contexto y las variables lo hacen todo más complejo, importa tanto su historial médico como su actitud mental al afrontar los días previos a la competición.

Pero hay factores que se escapan al control humano.
Hay variables imposibles de controlar, como la genética, esto hace que haya jugadores menos predispuestos a lesionarse. Muchas veces ves a un jugador y te das cuenta que tiene un saque raro o un golpe extraño, desde nuestra perspectiva sabemos que todo lo que sea tener una técnica muy depurada es positivo, porque te hará tener menos lesiones. El jugador que es muy técnico suele tener menos lesiones porque estresa menos su cuerpo. Honestamente, ser jugador profesional es casi un milagro, se tienen que dar muchas circunstancias en una sola persona. Jugar bien a tenis es una cosa y competir es otra.
Ahora el circuito está lleno de gigantes, pero todos se mueven que parecen David Ferrer. ¿Cómo es posible?
Porque todos ellos están muy predispuestos, esto es clave, pero también es verdad que la propia actividad hace una selección natural. ¿Cuántos jugadores, que eran unos fenómenos con 12 años, tuvieron que retirarse a los 20 debido a las lesiones? ¿Cuántos jugadores no pudieron llegar a profesionales por culpa de los problemas físicos? Respecto al tema de la altura, tener un centro de gravedad alto hará que tengas riesgo de sufrir más lesiones, eso es innegable. El jugador perfecto rondaría el 1’89 de altura, con un centro de gravedad más bajo y unas cualidades acordes a su envergadura. El tenista bajo también tendrá un handicap, ¿cómo ha sido Schwartzman top10 compitiendo con gente de dos metros? La selección natural es la que permite evolucionar a los mejores.
Schwartzman es un ganador, nunca tiró la toalla.
Exacto. No hay una regla matemática para saber qué jugador acabará siendo profesional. No solo hay reglas físicas, la parte mental es importantísima, con los años me he dado cuenta de que también existe un perfil de jugador profesional a nivel psíquico. En ocasiones, el jugador puede suplir determinadas carencias con otras virtudes, ya sea en lo físico o en lo mental.
David Ferrer sería un gran ejemplo.
En mi etapa con David, recuerdo que me decía: “Mira Ramón, si yo tengo un rato para pensar en mi rival, concentrarme en el partido y estar tranquilo, habrá muchos jugadores de mejor ranking que podrán ganarme, pero yo sé que no se lo voy a poner fácil”. Cuando un jugador sale así a pista tiene ya una parte ganada. Cuando sales con la predisposición de luchar y dar el máximo, tienes algo que quizá otros con más condiciones no han desarrollado. Pues el que tiene déficits a nivel físico también habrá desarrollado otras herramientas que le han permitido alcanzar el alto rendimiento.

A Ferrer le retiró el tendón de Aquiles, dijo que ya no tenía arreglo.
Conozco a David desde hace mucho tiempo y te puedo decir que, en los últimos diez años, jugó con dolor en los tendones de Aquiles. Cuando llegué a su equipo en 2016 vi una necesidad, teníamos que hacer un trabajo muy específico para cuidar esta lesión, sufría una tendinopatía bilateral crónica. Sus tendones nunca iban a recuperarse, podía modificar el dolor y otros aspectos clínicos, pero la estructura del tendón ya no podía regenerarse. Lo que sí podíamos hacer era mejorar su rendimiento, que le doliera menos, aunque siguiera molestándole. Aquello le acompañó hasta que se retiró.
Técnica, táctica, físico y mentalidad. Si solo pudieras potenciar una al máximo, ¿te quedarías con el físico?
Si tú miras el top50, todos estos jugadores tienen garantizado el aspecto físico. Luego puedes tener mejor derecha, mejor resto, mejor mentalidad… en estas cosas pueden variar, pero en la condición física se darán todos la mano. Difícilmente veremos un top50 con una mala preparación física, es imposible, máxime estando el calendario como está. Ahora mismo la preparación física no es un elemento diferenciador, ya que todo el mundo está a un nivel muy alto. El físico del tenista profesional es de los factores mas homogéneos que existen dentro del vestuario, la exigencia física en la actualidad es mucho mayor que hace 40 años.
Ya hay jugadores que prefieren viajar antes con su fisioterapeuta que con su entrenador.
Juan Martín Del Potro, por ejemplo, había torneos donde solo viajaba con su fisioterapeuta. Esto depende mucho del jugador, pero es evidente que la figura del fisioterapeuta dentro del equipo se ha vuelto indispensable, la labor que hacemos se ha convertido en la mejor manera de prevenir lesiones. También se tiene que dar un acercamiento total con el preparador físico del jugador, que ambas profesiones caminen en la misma dirección. El fisioterapeuta se tiene que acercar al campo de la preparación física y el preparador físico al campo de la salud. La única manera de seguir entrenando al máximo es no lesionarte, solo así podrá evolucionar el jugador, de ahí la importancia de estos dos perfiles.
Después de un partido a cinco sets, como el que jugó Matteo ante Monfils, ¿cuáles son los pasos a seguir?
Justo después del partido, sobre todo si ha sido muy exigente, hacemos un baño de agua fría para los miembros inferiores. Luego buscamos restaurar el tono muscular con algunos estiramientos analíticos y tratamientos de movilidad articular para relajar las estructuras que hayan sufrido más estrés. Mientras, el jugador te va explicando dónde ha sentido molestias, crucial para cuidar cada detalle. También trabajamos las rutinas habituales del jugador, aquellas que siempre hay que revisar para que no aparezcan lesiones, aunque no le duelan en ese momento. Por último, terminamos con un masaje.

¿Y al día siguiente? Ayer, por ejemplo, ¿hicisteis algo?
Tenis no hicimos nada, no entrenamos. Lo que sí hicimos fue el trabajo de movilidad articular de cada día, además de un trabajo de activación en el gimnasio de una hora de duración. Y después de esto, tratamiento de nuevo.
Habrá partidos donde el jugador acabe tan tocado que te des cuenta que es imposible llegar bien al siguiente partido.
Infinidad de veces, no te haces una idea. Situaciones en las que no sabes si el jugador podrá estar listo pasado mañana, ese es un momento de mucho estrés para el jugador y también para nosotros. Obviamente, no le puedes dar un mensaje negativo al jugador, aunque él es quien mejor conoce su cuerpo. Afortunadamente, cuando pasa esto no queda otra que poner todo tu conocimiento en pro de que el jugador pueda volver a saltar a la pista. Y lo mejor es que, en la mayoría de ocasiones, el jugador es capaz de jugar.
¿Y al revés? ¿Que hayas visto fulminado a un jugador y te sorprenda positivamente al día siguiente?
Muchas veces. En el deporte profesional tienes la opción de infiltrarte y que el jugador pueda jugar sin dolor, aunque no siempre es la situación ideal. Que juegue y no le duela no significa que la lesión desaparezca, de hecho, provocará que luego el proceso de recuperación sea más largo. Con Matteo a veces me ha pasado el pensar que sería imposible jugar el próximo partido y de repente, dos días después, amanece con una recuperación absoluta. Esto no le pasa a la mayoría de los pacientes.
¿Por qué los deportistas sí?
Se recuperan más rápido porque tienen un equipo detrás las 24 horas trabajando exclusivamente para ellos. Y porque la gran mayoría no ha cumplido los 28 años, son cuerpos muy anabólicos con una velocidad de regeneración que no la tiene la gente de 50 o 70 años. Eso es una ventaja que tiene la gente joven.
Según Nadal, él juega cada partido con dolor. ¿Esto es verdad?
Esa es de las mejores frases que he oído en el circuito. Y sí, es una realidad en la mayoría de los jugadores. El deportista de élite tiene dolores siempre, es imposible que no le duele nada. Pertenecer al alto rendimiento supone dar el máximo cada día, y cuando tú das el máximo significa estresar tu cuerpo al máximo, lo que provoca que luego tengas algún tipo de dolor. Eso sí, sin conocerle mucho, diría que Rafa tiene una capacidad de tolerancia al dolor que quizá otros no tengan.

Dentro de unas horas, Berrettini contra Nadal en semifinales del Open de Australia. ¿Qué partido esperas?
Me imagino un partido duro, dos jugadores con confianza que no van a querer perder. Dos jugadores con ganas de competir. Posiblemente sea largo, a nivel físico podría pasar algo de factura. Hablamos del sexto partido para ambos en el torneo, será muy exigente, así que es vital que ambos lleguen en las mejores condiciones. Veo un partido bonito, ayer le mandé un mensaje a Rafa Maymó (fisioterapeuta de Rafa Nadal) deseándole suerte. Ojalá que no se hagan daño, que no se lesione ninguno, que sea un partido emocionante como el que tuvimos con Alcaraz.
Alcaraz, luego Carreño y ahora Nadal. Más de un mensaje habrás mandado esta semana...
Alguno ya me ha dicho que, como ganemos también a Rafa, luego no me dejarán entrar en España (risas). Otros me dicen que tienen el corazón dividido. Bueno, es una circunstancia curiosa que en el equipo de trabajo de un tenista italiano haya un profesional español. Que nos hayamos enfrentado a tres españoles en un mismo torneo es una casualidad que seguramente nos siga pasando, ya que afortunadamente tenemos muchos jugadores españoles.
No te creas que es tan curiosa. Ahora mismo, ¿dónde no hay un profesional español?
Cierto. En general, te diría que el fisioterapeuta español está muy bien considerado. Particularmente, en el mundo del tenis. Somos un gremio que en España nos formamos muchísimo, luego cuando sales a nivel internacional en un deporte como el tenis es cuando te das cuenta que el nivel que tenemos es muy alto.
¿Algún referente dentro del gremio?
Te podría hablar de muchos, pero uno que conocí hace tiempo y me pareció buenísimo desde el principio es Hugo Gravil, fisioterapeuta de la ATP durante muchísimos años y actualmente trabajando de manera privada con Alexander Zverev. Para mí es un referente, un hombre con una experiencia muy contrastada, un pedazo de profesional. Te hablo de uno pero te podría nombrar a muchos más. Ahora mismo en el circuito hay muchos que somos españoles, lo cual indica que estamos bastante bien considerados.

