La ansiada regularidad es un auténtico tesoro muy preciado en el mundo tenis, y más aún en el circuito femenino, donde con el paso de los años parece brillar por su ausencia incluso entre las mejores. Las alternancias de posiciones en el top ten es constante con el paso de las semanas, y el hecho de que una de las más estables del mundo haya logrado permanecer en la cima a pesar de no haber jugado casi nada, fue una sorpresa. No es fácil canalizar esto para una tenista considerada por muchos como la más completa, y a la que el descanso después del US Open parece haberle sentado muy bien. En Adelaida hace unas semanas pareció recuperar su mejor nivel, y en Melbourne, Ashleigh Barty está decidida a volver a ser la jugadora que infunda temor a todas sus contrincantes. Hoy no tenía un partido nada fácil ante la estadounidense Amanda Anisimova, a la cual finalmente venció por 6-4 y 6-3 en una hora y 16 minutos de juego.
Lo tiene absolutamente todo para ser quien mande en el cortijo. Ashleigh sigue siendo esa jugadora intensa y veloz, que no concede ni un regalo a su rival y acaba venciéndola por desgaste. El hecho de encadenar muchas victorias de manera consecutiva y el querer triunfar delante de todo su público, le dará moral y le sitúa en el camino correcto para poder reinar al fin en Australia. La clara victoria ante Anisimova puede haber sido un punto de inflexión. Recordemos que podríamos haber visto un Osaka vs Barty en esta ronda, pero el gran nivel de Anisimova lo estropeó.
Intensa desde el primer punto, infundiendo respeto con sus gritos de ánimo y cerrando el puño en momentos cumbres del partido. Barty sacó todo su coraje para incomodar constantemente a Anisimova cuando ésta servía. La norteamericana, flamante ganadora del torneo de Melbourne, se veía incapaz de dominar al servicio, sin dar respuesta a los restos veloces de Barty, que una vez más se mostró inconmensurable con su servicio.
Jessica Pegula será su rival en cuartos de final
Sin embargo, sí planteó batalla al resto, aprovechando los débiles servicios de la australiana. La norteamericana tuvo que remar demasiado, y acabó acusando el esfuerzo físico y mental que le supuso su anterior partido ante Osaka. En el segundo parcial llegó a disponer hasta de break de ventaja, pero Barty respondió al momento y puso la igualada en el marcador. Si Anisimova hubiera abierto brecha en el marcador podríamos haber visto un partido completamente diferente, pero Barty es mucha Barty. Supo gestionar los nervios para cerrar el partido, y obtuvo así el billete para cuartos de final. Ashleigh parece dispuesta a todo para poder romper la maldición que tiene los australianos en el primer Grand Slam de la temporada. Su próxima rival será la estadounidense Jessica Pegula.

