Valentin Vacherot llega a Roland Garros 2026 en el mejor momento de su carrera y con la sensación de haber consolidado definitivamente su salto. Después de varios años compitiendo entre challengers y fases previas, el jugador de 27 años afronta el Grand Slam parisino como cabeza de serie y con una madurez que él mismo reconoce como clave para gestionar la nueva realidad que vive dentro del tenis profesional.
Durante el Media Day previo al inicio de Roland Garros 2026, el bueno de Valentin Vacherot habló sobre la lesión en el pie que le obligó a renunciar a Roma y Hamburgo, explicó cómo intenta mantener los pies en el suelo pese a la creciente atención mediática y dejó interesantes reflexiones sobre el reparto económico en el tenis, el impacto de entrenar con Jannik Sinner y la experiencia especial que supone disputar el Grand Slam parisino prácticamente "en casa".
La prudencia con su lesión antes de Roland Garros
"No fue en Roma, sino al final de Madrid, cuando empecé a notar molestias en el pie. Es algo que ya me había pasado otras veces, pero esta vez se volvió más incómodo de lo habitual y decidimos ser prudentes".
"Fue duro no jugar Roma porque es un torneo increíble y me habría encantado estar allí más tiempo, pero ahora sé mucho mejor cómo gestionar las lesiones y no estoy dispuesto a asumir riesgos innecesarios. Llevo más de una semana entrenando otra vez y tengo tiempo suficiente para llegar completamente preparado al debut. Ahora mismo me siento bien físicamente".
El significado especial de jugar Roland Garros
"Es algo muy especial porque hace dos años este fue mi primer Grand Slam cuando jugué la fase previa. Siempre había soñado con estar aquí y ahora vuelvo como cabeza de serie, así que es una sensación bastante diferente. Solo tener que coger un vuelo de una hora para venir a un Grand Slam ya cambia muchísimo respecto a lo que había vivido antes. Estoy disfrutando mucho esta experiencia".

La gestión de la presión y su nuevo estatus
"No acepto todo lo que me proponen porque intento mantenerme centrado, pero al mismo tiempo quiero disfrutar de todo esto porque es algo con lo que soñaba desde pequeño".
"Creo que he conseguido separar bastante bien lo que ocurrió a finales del año pasado y empezar esta temporada desde cero, intentando ser consistente con este nuevo estatus".
"Si este cambio hubiera llegado cuando tenía 19 o 20 años probablemente habría sido más complicado, pero ahora tengo 27 años y siento que tengo suficiente perspectiva para entender todo lo que está pasando".
Su reflexión sobre el reparto económico en el tenis
"Probablemente no soy la persona ideal para responder a este debate porque llevo solo seis o siete meses jugando regularmente grandes torneos. Pasé tres o cuatro años moviéndome entre el puesto 200 y 300 del ranking y sinceramente creo que esos jugadores son los que más deberían ganar. Aun así, también es verdad que el prize money ha crecido muchísimo en los últimos años".
"Entiendo el punto de vista de los grandes jugadores porque tienen mucha exposición y quizás sienten que el crecimiento no va lo suficientemente rápido, pero después de haber estado tantos años en challengers, yo personalmente no tengo motivos para quejarme".
El impacto de entrenar con Jannik Sinner
"He tenido la suerte de entrenar dos veces con Jannik y sinceramente es un jugador diferente. No es solo por la velocidad de bola o por cómo golpea, sino porque la pelota siempre vuelve. Puedes estar dos horas entrenando con él y apenas ves errores no forzados. Esa es la gran diferencia respecto a otros jugadores top. Ayer sentí como si hubiera entrenado una semana entera después de practicar con él. Aprendes muchísimo en muy poco tiempo".
Su adaptación al calor parisino
"El calor no me molesta en absoluto. Crecí en Mónaco y pasé cinco años en Texas jugando con temperaturas cercanas a los 40 grados, así que estoy bastante acostumbrado. Lo realmente complicado es cuando pasas de jugar con 15 grados a hacerlo con 30 de un día para otro, pero aquí hemos tenido tiempo suficiente para adaptarnos".
Después de años peleando lejos del foco mediático, Valentin Vacherot afronta Roland Garros 2026 con la tranquilidad de quien siente que por fin pertenece al circuito ATP. El monegasco quiere aprovechar la experiencia parisina sin perder la perspectiva y seguir consolidando una progresión que le ha llevado de los challengers a competir de tú a tú con algunos de los mejores jugadores del mundo.

