Medvedev sale ileso del incendio Kyrgios

Precioso y vertiginoso partido como se esperaba entre el ruso y el australiano en el que Medvedev llevó la manija pero en el que Kyrgios puso muchísima emoción.

Rubén Pérez Serrano | 20 Jan 2022 | 12.21
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Daniil Medvedev corriendo a por una bola durante el choque ante Kyrgios. Foto: Getty
Daniil Medvedev corriendo a por una bola durante el choque ante Kyrgios. Foto: Getty

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Enorme papeleta ya en segunda ronda para el vigente campeón del US Open y primer favorito en Melbourne ante la ausencia de Djokovic. Daniil Medvedev pudo escaparse del incendio que propuso Nick Kyrgios, con una grada totalmente entregada a él y a su tenis-espectáculo. El ruso demostró sus galones, por qué es el gran aspirante al título y pudo resistir las embestidas del australiano para imponerse por 7-6(1), 6-4, 4-6 y acceder a la tercera ronda del Open de Australia 2022.

Era ya la tercera vez que se veían las caras en una pista de tenis australiano y ruso. Los dos precedentes habían caído del lado de Nick, con victorias en la tierra batida de Roma en 2019 y en la pista dura de Washington D.C. ese mismo daño. En Melbourne, y delante de su público, tenía un gran reto por delante Kyrgios. Muy eléctrico como se esperaba salía el 'aussie'. En el segundo juego ya disponía de dos bolas de quiebre para encender a la entregada grada de la Rod Laver Arena. Medvedev, demostrando sus galones y su sangre fría, salía del problema con saques y grandes golpes. Acto seguido sería él el que golpearía y con contundencia, desarbolando a Nick y tomando ventaja en el marcador.

Kyrgios sufría al servicio, solo los 'aces' le reportaban aire. De fondo la batuta era del moscovita, con muchas más armas que el australiano, que daba espectáculo pero no conseguía los resultados que anhelaba. Sin embargo sería capaz de volver al set, recuperando la desventaja y encendiendo de nuevo a la central. Nick estaba ahí. El set acabaría yéndose al 'tie-break', que auguraba enormes emociones. Nada más lejos. Tras el primer punto de Kyrgios, lo demás fue recital de Medvedev. Enorme desempate del ruso, muy sólido, eficiente, concentrado. Iba a colocarle un sonrojante 7-1 a un sacador como el de Canberra, para dar el primer puñetazo sobre la mesa en el partido.

Muy parejo se va iba a mantener el duelo en la segunda manga. Kyrgios no quería venirse abajo a pesar de la gran decepción del primer set. Ni una sola bola de 'break' iba a ver el australiano, muy poco peligro generaba al resto ante un serio y muy sólido Daniil. El ruso lo intentaba al resto pero Nick se las arreglaba para salir al paso con enormes servicios y por tanto, manteniéndose a duras penas en el encuentro. La sensación era que en algún momento Medvedev pegaría el bocado al segundo set y casi al partido. Ese momento llegaría con 5-4. La estabilidad del ruso provocaba los fallos de Nick y finalmente, la pérdida del set en la tercera tentativa de 'break' del cabeza de serie número dos del torneo. El partido quedaba muy decantado, un imposible ya para Kyrgios.

Desbocado Kyrgios

Iba a ser preciosa la tercera manga. Nick no quería irse sin darlo todo, sin dar más espectáculo como sólo él sabe hacerlo. La manga iba adquiriendo cada vez más calor, más electricidad, se iba poniendo cada vez más de Copa Davis, esa que desapareció hace varios años. Kyrgios volvía a tener un 15-40 para ponerse por delante en un set por primera vez en el partido y esta sí, lo iba a conseguir. Puntos espectaculares, reacciones hilarantes del australiano y la grada absolutamente entregada a su jugador. No iba a perdonar ya esa ventaja Kyrgios, que pondría el 6-4 para alargar el 'show' y seguir haciendo vibrar a la Rod Laver Arena.

La decepción vendría en la cuarta manga. Arrancaba con un Kyrgios muy intenso, queriendo quebrar de entrada al ruso. Pero esa inercia desbocada del australiano se fue diluyendo y el encuentro volvió a los cauces por los que venía transitando previamente. Medvedev recuperaba el control, el dominio del duelo y aprovechaba el lógio bajón de intensidad de acierto y energía de Kyrgios para romperle el saque y marcharse en el marcador. Golpe muy duro para el 'aussie' del que ya no se repondría. Daniil acabaría la faena con un 6-2 final y con un partido que por controló bien pero que por momentos se le puso peligroso ante un Kyrgios muy combativo y brillante en ciertas fases. Murió con orgullo el de Canberra.