Nitto ATP Finals 2021: Análisis de la final Medvedev - Zverev

Número dos y tres del mundo se verán las caras en un enfrentamiento muy repetido en el último año. Analizamos la final que coronará al primer maestro en Turín.

Daniil Medvedev y Alexander Zverev. Fuente: Getty
Daniil Medvedev y Alexander Zverev. Fuente: Getty

Daniil Medvedev vs Alexander Zverev. Número #2 del mundo vs número #3 del mundo. Quizás el #1 esté ausente, pero la primera edición de las Nitto ATP Finals 2021 en Turín tendrá una final de alto voltaje. Se verán las caras dos de los jugadores más regulares de toda la temporada, que de hecho ocupan el mismo lugar tanto en el Ranking como en la Race; dos tenistas que se han enfrentado en repetidas ocasiones a lo largo de los últimos meses, con una clara tendencia a la victoria de Daniil. Sin embargo, los grandes eventos del circuito a tres sets parecen ser "territorio Sascha", y conseguir una nueva victoria ante Novak Djokovic en un partido tan cerrado como el de la pasada noche podría darle un envión de moral tremendo.

Sin embargo, a la hora de empezar a considerar todos los factores que rodean a este encuentro, resulta imposible pasar de largo por uno en concreto que ha marcado al torneo de maestros a lo largo de la última década. La diferencia en las horas de descanso debido a la programación de las semifinales supondrá la primera ventaja competitiva para el ruso. Sí, sabemos el germano es joven y probablemente se recupere sin problemas de cara a la gran final, pero faltaríamos a la verdad si omitimos la enorme diferencia a la hora de preparar este partido. Mientras Medvedev ya estaba en su hotel cerca de las 17:00 de la tarde, Zverev no cerró su partido hasta prácticamente la medianoche del mismo domingo, lo que le deja con muy poco margen para hacer una recuperación ideal de cara a la final.

No solo eso: la dificultad en sus duelos de semifinales no puede ser más dispar. Mientras que el ruso apenas se esforzó para desmantelar el tenis de Casper Ruud, Sascha tuvo que emplearse a fondo para poder batir a Djokovic, el principal favorito para este torneo. El cansancio acumulado que Daniil pudiese haber adquirido durante la fase de grupos (donde tuvo que emplearse a fondo para batir tanto a Sinner como a Zverev, y donde, incluso, se fue al tercer set ante Hubert Hurkacz) no parecerá ser un problema viendo su condición durante el día de ayer. Pero sí, como han leído, estos dos jugadores ya se han visto las caras en Turín, en un partido que nos puede dar muchas pistas de cara a la final.

UN GUION QUE ZVEREV QUERRÁ MANTENER

El actual H2H entre ambos otorga al ruso una mínima ventaja: 6 victorias por las 5 del alemán. ¿Igualado, no? Lo cierto es que la trampa está a la vista de todos: Medvedev ha cosechado cinco victorias consecutivas ante el germano, que no le vence desde, precisamente, las ATP Finals de 2019. A lo largo de los últimos meses, Daniil ha refinado su estilo y sus golpes para alcanzar un estatus al que el germano, compañero generacional, no ha llegado aún a pesar de haber explotado mucho antes. Ahora Medvedev es campeón de Grand Slam, ha derrotado a Djokovic en las grandes plazas, es número dos del mundo... y Sascha está justo detrás de él, lo que se refleja en su propia rivalidad.

Entrando en cuestiones tácticas, lo cierto es que ambos son la personificación de un estilo de juego que veremos más y más en el circuito. El desarrollo de las tecnologías, especialmente en las raquetas, y los avances físicos y prácticamente genéticos permiten ahora que tipos cercanos a los 2 metros se muevan como auténticas gacelas desde el fondo de la pista. Medvedev y Zverev son la muestra perfecta de ello: flexionan bien, su movilidad lateral es impresionante para su altura, usan su envergadura para cubrir ambos lados de la pista. Eso sí, no pierden su agresividad al saque (méritos para Sascha, que parece haber solucionado las atrapadas mentales con sus segundos servicios). Son esa "beta" de un estilo por desarrollar: grandes sacadores... que, sin embargo, deciden contragolpear en sus juegos al resto.

Y si el H2H más reciente está tan decantado para Daniil, es porque todo lo que propone Zverev parece hacerlo aún mejor. Porcentajes al saque, precisión en el saque; consistencia y solidez en el revés cruzado, agresividad a la hora de cambiar al paralelo; capacidad para dictar con su derecha e, incluso, para invertirse con dicho golpe... en todas estas áreas podría decirse que Medvedev está medio punto por encima de Zverev, si bien el germano es absolutamente excepcional en todo ello. Si a ello sumamos la diferencia física antes mencionada, el favoritismo cae claramente sobre los hombros del ruso. Pero, como hemos mencionado, hay una 'maqueta' en la que Sascha puede fijarse.

En el partido de Round Robin que enfrentó a ambos, Medvedev no pudo con el germano hasta el tie-break del tercero, batiéndole finalmente por 6-3, 6-7(3), 7-6(6). ¿Por qué? A pesar de que Daniil era claramente superior, de apenas sufrir en sus juegos al servicio y de llevar la voz cantante... Sascha se mantuvo firme y sin dar ningún tipo de oportunidad con su servicio. Resistió, creó una fortaleza en torno a dicho golpe y esperó un pequeño bajón mental del ruso en el tie-break del segundo para tomar la delantera. Ser tan preciso con sus oportunidades como lo fue hoy ante Nole es capital para el alemán, pero aún más bordar el tenis con su saque. Es su vía de escape, puesto que muy probablemente los puntos largos caigan del lado del ruso. La precisión en su derecha, desplazando a Daniil por su lado más cómodo, también es un aspecto a tener en cuenta, si bien ese golpe, ya sabemos, no es el mejor que posee Sascha.

Para ganar a un Medvedev inspirado necesitas variedad, lanzar ángulos, atacar a la red y estar sublime al servicio. Así lo ejecutó Novak en Paris-Bercy. ¿Puede hacer todo esto Sascha? No... pero sí puede bordar uno de estos aspectos y esperar, agazapado, a que el partido le dé alguna oportunidad. La tendrá, háganme caso. Pero si no mete presión con su mejor golpe a lo largo de todo el torneo, estará vendido. Sea como fuere, abróchense los cinturones porque se nos avecina una final de infarto. Daniil. Alexander. ¿Quién se lo lleva? Lo veremos esta tarde.

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