Ya hemos hablado en multitud de ocasiones de la imprevisibilidad de la WTA. Del amplio abanico de posibles candidatas al título con el que cada torneo grande amanece en su primer día de competición. De la posibilidad de ver muchísimas campeonas, en su gran mayoría jóvenes promesas que prometen marcar terrano, en los principales eventos del circuito. Por separado, todos estos rasgos presentan al circuito femenino como una especie de bomba de relojería que no sabes por dónde va a salir ni de qué manera puede estallar. Y esa bomba, cuando llega a finales de año, presenta un aspecto... aún por delimitar. Porque... sí, el pastel de los principales títulos se lo pueden repartir todas, pero los cupos para las WTA Finals 2021 (que esta temporada, finalmente, se disputarán en Guadalajara, México), son limitados.
Encaramos ya la recta final de temporada y lo cierto es que la Race para estar en el torneo de Maestras no podía estar más apretada. Ese abanico de primeras espadas siempre capacitadas para llegar a lo más alto contiene a una cantidad ingente de jugadoras: entre diez y quince aún tienen opciones reales de colarse entre las ocho primeras. Sí, han oído bien: ¡entre diez y quince! Si hacemos un repaso de quienes ya han asegurado su lugar, de hecho, nos damos cuenta que igual los cupos se amplían: ¿jugará Ashleigh Barty el evento final de temporada? La lógica parece indicar que la número uno del mundo (y destacada líder de la Race de la temporada) no viajará a México tras haberse dado de baja de Indian Wells y haber expresado públicamente sus dudas sobre el lugar elegido para la disputa del torneo.
Si tachamos a Barty, debemos hacer lo propio con Naomi Osaka. La tenista nipona anunció durante el US Open que se va a tomar un descanso, una especie de parón indefinido que nos privará de su presencia en los grandes escenarios. Parece también imposible que veamos a Osaka en algún torneo en lo que queda de 2021, y si realiza alguna aparición será de manera totalmente aislada y esporádica, con lo que su actual posición en la Race (#7) bajará de forma drástica, muy probablemente dejándola fuera de las WTA Finals. Aryna Sabalenka, Barbora Krejcikova y Karolina Pliskova ya tienen asegurada su presencia en el torneo de Maestras... pero más allá de la presencia de estas tres tenores, todo está en el aire. Y todo puede ocurrir.
Por debajo de estas dos jugadoras (y obviando por los motivos ya mencionados a Osaka) se encuentran dos de las mejores raquetas del año. Consistencia y regularidad son dos características que definen muy bien las temporadas de Maria Sakkari e Iga Swiatek, que parecen remar a contracorriente del estilo del circuito femenino y que gozan de un colchón de casi 500 puntos por encima de su más inmediatas perseguidoras. Solo un verdadero hundimiento por parte de alguna de las dos podría dejarlas fuera del último torneo, amén de actuaciones inmaculadas de las tenistas que las persiguen en el ranking. Con ellas dos sumaríamos cinco cupos, dejando tres en el aire.
Y la pelea por esos tres lugares promete ser digna de Los Juegos del Hambre. Ahora mismo serían Garbiñe Muguruza, Elise Mertens y Ons Jabeur (#8, #9 y #10 de la Race, respectivamente) quienes asegurarían su pasaje al país centroeuropeo; olvídense, eso sí, de cualquier conato de certeza en esta afirmación, puesto que la distancia entre ambas es de poco más de 200 puntos y la actual #11 de la clasificación, Anastasia Pavlyuchenkova, se encuentra a únicamente 50 unidades de la tunecina. Cualquier victoria, por mínima que sea, cuenta; cualquier torneo pequeño va a resultar importante de cara a decidir este embrollo.
Indian Wells, el caballito ganador de alguna candidata sorpresa
Pero claro, con un torneo de calado y magnitud tan importante como Indian Wells a la vuelta de la esquina, el abanico se amplía de manera brutal. Cori Gauff, Elina Svitolina, Emma Raducanu, Jessica Pegula, Anett Kontaveit (que ha entrado de lleno en la puja tras su título en Ostrava), Angelique Kerber e incluso Paula Badosa (!) obtendrían opciones serias de disputar las WTA Finals con una final o un título en el torneo estadounidense. El nivel de competitividad de la WTA es tal que la campeona olímpica (Belinda Bencic) y la reciente finalista del US Open (Leylah Fernandez) están fuera de las quince mejores raquetas de la temporada... pero, aún así, aún conservan ciertas esperanzas de formar parte del torneo. Es más: Daria Kasatkina, quien marca la frontera del top-20, está a menos de 400 puntos de meterse entre las clasificadas (teniendo en cuenta, como hemos dicho, que lo más posible es que ni Barty ni Osaka formen parte del evento).
Menos de 400 puntos entre diez tenistas, una verdadera salvajada que hace del calendario un arma aún más importante. No se extrañen cuando vean a todo este conglomerado de jugadoras apuntarse a cualquier torneo, por menor que pueda parecer: por esto queda justificada, por ejemplo, la presencia de Emma Raducanu en Cluj o Moscú poco después de Indian Wells, o la de Elina Svitolina en el recién creado torneo de Tenerife. Todo, absolutamente todo, puede pasar... y las WTA Finals 2021 se presentan más abiertas que nunca desde su propio y particular 'proceso de selección'. Que comience el espectáculo. Y vosotros, ¿quiénes creéis que lo conseguirán?

