No lo vamos a negar, todos nos quedamos un poquito fríos con la gira de tierra batida de Garbiñe Muguruza. Pese a los buenos resultados obtenidos en el inicio de año, la española tropezó con las lesiones y la falta de ritmo sobre polvo de ladrillo, sumando apenas tres victorias en tres torneos. Pero la temporada es larga, todavía queda camino, y ahora el protagonismo es para la hierba. Aquí es donde Muguruza quiere empezar a construir, concretamente, en el WTA 500 de Berlín, donde ayer superó la primera ronda.
Victoria para empezar la gira de hierba
“Me he encontrado mejor que en pista de tierra batida. Es cierto que todavía arrastro algunas molestias, más la que saldrán a lo largo de esta gira de hierba, una superficie que siempre es muy agresiva para el cuerpo. Aquí he querido jugar también el dobles, pero no hemos podido jugar más que el primer partido, es una lástima. En individual me he encontrado muy bien, Cirstea es una rival a la que me he enfrentado muchas veces, así que estoy contenta de haber vuelto a ganar, además en dos sets. El break del primer set ha sido clave para tomar el liderazgo y mantenerlo hasta el final del encuentro. Físicamente me he visto muy bien”.
El golpe más importante
“El saque me ha funcionado mucho, también es verdad que lo venía trabajando mucho estos últimos días. Creo que es algo que tenía que mejorar, sobre todo en una superficie como la hierba, donde los puntos son muy cortos y el saque tiene mucha dependencia. Ha sido un golpe que ha marcado el partido, me mantuve sólida hasta conseguir el break y ahí por fin me pude escapar. En ese aspecto estoy muy contenta”.
Borrón y cuenta nueva
“He tenido que hacer un reseteo mental. La gira de tierra batida es una gira en la que, históricamente, siempre me ha ido bien, pero este año me he encontrado fuera de ritmo. Los primeros días después de Roland Garros me han costaron un poquito, pero tenía que ponerme rápidamente a entrenar, olvidarme un poco de estos dos últimos torneos donde no me fueron bien las cosas. Ahora llega la gira de hierba y es momento de hacer limpieza, pasar página, mirar hacia delante y no quedarme con esas últimas experiencias. Tampoco dejé pasar mucho tiempo, a veces cuando te van mal las cosas prefieres desconectar durante unas semanas, pero esta vez quise seguir entrenando y venir a Berlín. Se abre un nuevo horizonte, con una superficie nueva, intentaré hacerlo mejor”.
Elena Rybakina, su próxima rival
“Es una jugadora que tiene unos golpes muy fuertes, sobre todo el saque. Obviamente, viene con mucha confianza después de su último resultado, así que será un partido donde tenga que luchar por cada punto, no habrá ningún punto tonto, no puedo despistarme ni un momento. Lo bueno es que tendré un día para prepararlo”.

