La gira de tierra batida de Maria Sakkari (cuatro victorias en tres torneos) no fue nada espectacular, de hecho, la tenista helena quedó bastante tocada al no ser capaz de firmar ningún resultado. Mala sensación antes de Roland Garros 2021, así que optó por volver a casa y desconectar unos días. Semanas después, la actual Nº18 mundial está por primera vez en unos cuartos de final de Grand Slam. Después de sumar su cuarta victoria del cuadro parisino (las mismas que en toda la gira previa), la ateniense detalló las virtudes que le han hecho avanzar hasta las profundidades del cuadro.
Desconexión en Grecia antes del torneo
“Bueno, creo que es algo común, todos los jugadores de tenis que jugamos semana tras semana llega un momento donde nos decepcionamos. Otras veces nos impacientamos. Yo misma me vi muchas veces en esa situación, estar impaciente y decepcionada a lo largo de mi carrera. Trabajar con las personas adecuadas me ha ayudado a ir resolviendo estos conflictos y poder disfrutar de mi tenis, sin torturarme ni presionarme. Pensé que pasar unos días en casa era lo correcto, así que así decidí hacerlo”.
Break definitivo para superar a Kenin
“Ganar el partido al resto me hizo la vida más fácil, obviamente. A nadie le gusta pasar de 5-1 al 5-4 y servicio, tener que pasar por segunda vez esa presión, aunque ya estaba diciéndome a mí misma que, si ella conservaba su saque, yo tenía que confiar en el mío para sacarlo después. No puedo decir con total seguridad que hubiera cerrado el partido 6-4 con mi saque, de momento no puedo ver el futuro, pero es algo que sí logré hacer muchas otras veces, así que podría haberlo hecho una más”.
Tom Hill, un entrenador muy especial
“Tener a Tom a mi lado me ha ayudado mucho, ahora es cuando puedo ver la grandes diferencias entre la jugadora que era antes de estar con Tom y la jugadora que soy ahora. Tenemos una buena química, es una persona que realmente me comprende y me apoya en cada decisión que tomo, solo estas dos cosas ya suman muchísimo en mi día a día, en algún momento he llegado a pensar que es un entrenador que nació para entrenar en el más alto nivel. Soy afortunada por tenerle a mi lado”.
Primeros cuartos de final de Grand Slam
“Estuve atascada en terceras rondas de Grand Slam durante mucho tiempo, era un obstáculo que quería romper de una vez, parecía una maldición no me dejara alcanzar la cuarta ronda. Ahora estoy emocionada de estar por primera vez en unos cuartos de final. Sabía que este momento iba a llegar, pero no sabía cuándo. Creo que vengo jugando un gran nivel de tenis, especialmente este año, así que no veo por qué no puedo seguir avanzando alguna ronda más”.
Iga Swiatek, su próxima rival
“Ella es la campeona defensora por alguna razón, estoy segura de que está encantada de jugar en esta pista y con estas condiciones, aunque el año pasado fueran diferentes. Entrenamos juntas antes del torneo y reconozco que Iga es una chica encantadora, además de una jugadora increíble, apenas tiene 20 años y ya ganó un Grand Slam. Una vez llegas a este punto, no hay ninguna rival sencilla, no importa si te enfrentas a la Nº1, la Nº10 o la Nº50 del mundo, aquí en cuartos de final tenemos perfiles de toda clase. No me importa a quién tenga que enfrentarme porque sé que será un partido extremadamente difícil, así que disfrutaré del momento y jugaré mi tenis”.
Confianza plena con su servicio
“Creo que las elecciones que suelo hacer con mi servicio son correctas, esto es algo que he trabajado mucho, normalmente le dedico unos 20-30 minutos al día, a veces incluso más. Incluso durante el calentamiento previo al partido de hoy estuve 20 minutos practicando esto. Es una oportunidad que debo mejorar para igualarme a otras jugadoras del circuito que son altas y grandes, yo no tengo esa ventaja, así que trato de encontrar la forma de mejorar este arma. Confío mucho en mi servicio, sé que es un golpe fundamental, tengo mucha variedad y eso es genial. A día de hoy, tener un buen saque significa una gran ventaja”.

