Somos muchos los que conocemos esa sensación de incertidumbre, miedo y rabia al saber que hemos estado en contacto con alguna persona que ha dado positivo por COVID-19 y eso es lo que expresó Kristina Mladenovic en palabras recogidas por Ubitennis, después de pasar la primera ronda del US Open 2020. No había trascendido el asunto, pero la participación de la tenista francesa en el torneo ha estado en el alambre en las últimas horas después del positivo de Benoit Paire. Ambos mantienen una estrecha relación y habían compartido tiempo en la burbuja sanitaria preparada por la USTA en Flushing Meadows.
"He entrenado con Benoit los últimos días y pasamos tiempo juntos jugando a las cartas. Han sucedido muchas cosas estas últimas horas, no sé si se me permite hablar de ellas, pero solo puedo decir que ganar el partido es muy emotivo para mí", comentó la carismática tenista gala. "Desde que hace dos días recibimos la mala noticia del positivo de Benoit, he vivido una especie de pesadilla. Me sacaron de la burbuja para meterme en otra burbuja dentro de esta, aún más aislada y sin saber a ciencia cierta si se me permitiría competir", declaró.
El caso es que Kristina tiene ciertas restricciones en sus desplazamientos por las instalaciones y rutinas de entrenamiento. "No se me permite hacer nada más que jugar mis partidos, literalmente. Estoy completamente sola con mi equipo, no puedo salir a ninguna de las zonas comunes ni ir al gimnasio. Es realmente duro esto porque no siento que haya tenido un contacto cercano con Benoit. En todo caso, debo seguir optimista y proactiva. Me han hecho ya dos test PCR y he dado en ambos negativo, espero que todo siga igual", aseguró una Kristina Mladenovic que parece haberse beneficiado de la experiencia la pasada semana de Pella y Dellien, cuando fueron aislados y muchos de sus compañeros protestaron.

