Neale Fraser reinó en un Conde de Godó cuya final se jugó en indoor

Neale Fraser se convirtió campeón en un Conde de Godó atípico, cuya final se disputó fuera de las instalaciones del Club de Tenis Barcelona.

Neale Fraser y Roy Emerson. Foto: Getty Images
Neale Fraser y Roy Emerson. Foto: Getty Images

Detrás de la vida de cada tenista hay una historia humana, una persona que no desaparece de la faz de la tierra cuando cuelga la raqueta, y que por más que pasen los años tienen anécdotas que nunca serán olvidadas. Internet es hoy en día un cajón de sastre donde todo tiene cabida, y donde permanecen las hazañas de todo deportista, incluso para los de épocas pasadas.

En algunos casos y como es lógico, es preciso rebuscar mucho, retrotraerse a una época totalmente olvidada, a momentos que se vivieron pero que no se recuerdan de manera habitual y es que en la década de los 60, el tenis contaba con un gran elenco de buenos tenistas como Rod Laver o Manolo Santana entre otros, pero en el tenis amateur había otro buen número de jugadores que dejaron su sello. El australiano Neale Fraser se ha reconvertido a sí mismo, aceptando su olvido y recordando con cariño su particular momento de gloria, donde consiguió ganar tres Grand Slams en modalidad individuales, once en modalidad de dobles masculinos y cinco en modalidad de dobles mixtos. Para muchos ha sido uno de los mejores doblistas de todos los tiempos y entre sus grandes hazañas está el haber ganado el US Open en el año 1959 y 1960 en las tres modalidades que disputó.

Pero la historia que os quiero mostrar hoy no va sobre esto, sino el día donde Neale Fraser se convirtió en campeón del Trofeo Conde de Godó en el año 1959, derrotando en la gran final a su compatriota y amigo Roy Emerson. Esta final era la esperada por muchos aficionados, ya que tanto Emerson como Fraser eran dos de los tenistas más carismáticos del circuito. Pero la situación cambió de la noche a la mañana. Una enorme borrasca entró por el este del país y obligó a suspender la final, ya que parecía que la situación no iba a cambiar a lo largo del día y la pista de tierra batida estaba impracticable para un partido de esta dimensión.

El Real Club de Tenis de Barcelona movió todos los hilos posibles para no fastidiar a todo el público que estaba expectante para presenciar dicha final final. Tras una conversación entre la organización del torneo y el Ayuntamiento de Barcelona, éste último le cedió el Palacio de los Deportes para que la final del torneo por primera vez pasara a disputarse en modalidad indoor. En tiempo récord se consiguió transformar el Pabellón en una pista de tenis y la noticia corrió por todo el mundo.

La gran final estaba prevista que se disputara a las 11:00 de la mañana, pero finalmente en menos de 12 horas se consiguió que se jugara. A las 22.45 horas comenzó la final, la única en la historia en la que se ha jugado fuera de las instalaciones del Real Club de Tenis Barcelona y donde vio como Neale Fraser se proclamaba campeón derrotando a Roy Emerson por 6-2, 6-4, 3-6 y 6-2.

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