Cuando se juega contra Daniil Medvedev teniendo un ranking peor que él, prácticamente hay que darse por perdido, pero en estos últimos meses parece que esa condición ha cambiado. Hace algo menos de un año, la solidez que demostró Medvedev no tuvo límites. La inmensa fiabilidad del jugador ruso contra jugadores fuera del top-10 es el secreto que le hizo mantenerse en este selecto grupo desde hace tantos meses. Además, el pupilo de Gilles Cervara ya sabe lo que es jugar finales de Grand Slam y de ganar torneos de gran envergadura como Cincinnati o Shanghái, entre otros.
La pobre imagen mostrada en la pasada Nitto ATP Finals de Londres 2019: "Tendría que haber jugado mejor, especialmente en los momentos más importante del partido. Aún recuerdo esa dolorosa derrota ante Rafa, donde vi como me consiguió remontar un resultado muy adverso. Espero nunca más volver a perder un partido de aquella manera. A pesar de todo, la experiencia fue muy buena, ya que jugar el torneo de maestros es algo increíble para cualquier tenista. Es un torneo único. Los tenistas estamos durante todo el año dando vueltas por el mundo, pero Londres es el único torneo donde los jugadores cuentan con su propio vestuario. Demuestra que eres una persona especial. Espero poder vivir esa experiencia de nuevo. Trabajaré muy duro para conseguirlo", manifestó en una entrevista realizada por Tennis Magazin.
Su progresión en el circuito: "A medida que han pasado los años he ido mejorando y consiguiendo mejores cosas. Solo hubo un año donde las cosas no fueron como yo mismo quisiera. Hubo una temporada que me estanqué en el top 50. Me pasé durante un año entero por esos puestos y ni subía ni bajaba. Decidí cambiar mi enfoque y cambiar ciertas cosas. Me iba a la cama antes para dormir, comía más sano, jugaba menos a la Play Station. Sin duda esto último fue lo más complicado (risas)".
Planes de futuro para cuando concluya su etapa como tenista: "En estos momentos no estoy estudiando nada en concreto porque tengo mi cabeza puesta en mi carrera tenística. Cuando todo esto acabe, quiero hacer una carrera de finanzas o especializarme en temas de negocios. Tampoco quiero descartar la opción de convertirme en entrenador de tenis o jugador de ajedrez. También querría ampliar mi familia, pero eso forma parte del futuro. Ahora estoy centrado en mi carrera tenística".
Los abucheos que recibió en el pasado US Open: "Fue uno de los momentos más duros de mi carrera. Sabía que había cometido un error pero soy humano. A pesar de estar arrepentido soy así. A veces cuando las cosas no van como uno mismo quisiera le hacer cometer errores de este tipo. A medida que avanzaba el torneo la opinión del público fue a mejor y en la final incluso llegaron a ovacionarme por el gran torneo que hice. Ya es pasado y lo tengo olvidado".
Su estilo de juego: "Tengo un estilo de juego muy diferente al resto de tenistas. No sé por qué juego así, pero claramente no voy a cambiar. No creo que para el tenis haya una técnica buena o mala. Cuando tenía seis años jugaba con el revés a una mano como Federer, pero si hoy en día continuara jugando así, no habría conseguido los éxitos que he cosechado. Todos tratan de ganar los partidos con sus propios medios. Muchos dicen que mi juego es aburrido o que parezco un robot, pero no me importa. Lo verdaderamente importante es conseguir ganar el máximo de partidos posible".
¿Cuál fue su tenista preferido durante su infancia?: "Para muchos tenistas rusos Evgeny Kafelnikov era su ídolo, pero yo nunca le vi jugar. Mi favorito siempre fue Marat Safin. Vi como conseguía hacer grandes resultados en Grand Slams y gracias a él decidí ser tenista. También seguí muy de cerca las carreras de Roger Federer y Rafael Nadal".
Sus rivales en el futuro: "Cada temporada es diferente y siempre aparecen nuevos nombres. Dentro de diez años ya no estarán Rafa y Roger. Todo hace indicar que los Zverev, Tsitsipas, Aliassime o Shapovalov estarán peleando por el primer puesto del ranking. Todos nos hemos enfrentado y sabemos que estamos llamado a liderar el futuro del tenis mundial. Ya he jugado seis veces contra Tsitsipas y otras tantas con Zverev. Roger y Novak han jugado 50 veces. Ojalá yo pueda tener una rivalidad de esa manera con cualquier otro tenista", concluyó el ruso.

