Una de las figuras clave en el desarrollo del tenis femenino en los últimos lustros ha sido Maria Sharapova. No hay duda de que la nostaliga invade a todo buen aficionado al tenis desde hace tiempo, asistiendo al calvario en forma de lesiones y sanción por dopaje que ha alejado a la rusa de las pistas y ha empañado su imagen pública. Lo que muchos pensaban que sería un retorno triunfal auspiciado por las ganas de reivindicarse y demostrar a sus detractores que no había ingerido sustancias dopantes, se ha convertido en una alternancia de amagos triunfales, constantes lesiones y la dolorosa sensación de que está más cerca su retirada del tenis profesional que un sexto título de Grand Slam.
La rusa ha querido salir al paso en palabras recogidas por TheAge de los rumores que circulan por los mentideros del tenis mundial desde hace tiempo, referidos a una posible retirada a corto plazo por no haber podido superar la grave lesión de hombro de la que recae una y otra vez. "La verdad es que cuando era joven nunca pensé que seguiría siendo tenista profesional una vez pasados los 30", aseveró una mujer que tiene 32 y cuyo último éxito en un major data de 2014, cuando ganó Roland Garros. "Estoy ilusionada con el nuevo año, necesito dejar atrás todo el sufrimiento vivido en 2019, cuando me fui imposible manejar el dolor en mi hombro. Ahora siento que he recuperado la motivación, pude trabajar muy bien en pretemporada y eso es muy buena señal", destacó una Sharapova que aceptó una invitación para la disputa del torneo de Brisbane.

"La idea de retirarme del tenis profesional no ha pasado por mi cabeza en ningún momento. Aún siento que tengo mucho que dar en la pista, tengo ese fuego en mí que me impulsará a seguir intentándolo. Mi hombro no está perfecto después de tanta cirugía, pero si se mantiene tal y como lo siento ahora, creo que estoy en disposición de conseguir cosas importantes, si el cuerpo me lo permite", comentó una mujer que también participará en la exhibición Kooyong Classics y que estará vigilada por la organización del Open de Australia 2020, que podría decidirse otorgarle una invitación al cuadro final. "Necesito probarme y ver cómo evoluciono día a día. Creo que estoy en condiciones para exigir a mi hombro y ver cómo se comporta en la alta competición", argumentó la siberiana.
Es preciso recordar que las mejores dosis de juego que ofreció Maria Sharapova el pasado año se produjeron en el Open de Australia, donde alcanzó los octavos de final después de vencer a Dart, Peterson y Wozniacki, y arrancarle un set a Barty. Consiguió el título en Melbourne en 2008 y todo ha cambiado mucho, pero el talento perdura y todo lo puede si es combinado con trabajo duro y motivación, condiciones que parece cumplir la tenista rusa en estos prolegómenos del arranque de la temporada.

