Federer se pone a tono en una exhibición al servicio
El suizo recuperó sensaciones gracias a una cómoda victoria ante Evans en la que dejó una evidente sensación de mejoría a través de grandes puntos
1 hora y 20 minutos le duró a Roger Federer su rival de hoy, Dan Evans (6-2, 6-2, 6-1). El tenista de Basilea repitió el esquema con el que se impuso a Evans en sus dos enfrentamientos en 2019 y, sobre todo, subió drásticamente su nivel de juego, estando especialmente fino al servicio.
Kobe Bryant era el invitado especial en el sorteo en un encuentro donde Federer buscaba recuperar las sensaciones en su tenis… y vaya si lo consiguió, desde la primera manga. Roger buscaba el revés de Evans a cierta altura (sin rasear la bola), lo que ya le dio dos break points en el cuarto juego. Evans se mostró valiente subiendo a la red en ambos puntos con grandes voleas y sacó el juego mostrando arrojo a pesar de no meter mucho primer saque dentro.
Federer seguía focalizado en tirar al revés de Evans, variando alturas pero colocándose de derecha siempre para mandar la bola a esa esquina. Una brutal stop volley le daba dos nuevas bolas de break, materializando la primera con un gran passing de derecha. Buscando la red y tratando de meter presión al tenis de Evans, sin dejarle entrar en el partido, Federer llevaba el primer set iba a toda velocidad y ni el primer saque pudo salvar al británico, que cedió otra rotura para un resultado de 6-2.
* Claves: solo un 46% de primeros servicios ganados (tampoco metió lo suficiente para incomodar: 57%). Federer: 6/11 en subidas a la red (con dos fallos increíbles donde realmente tenía el punto ganado).
Federer seguía atacando constantemente los saques de Evans, forzándole siempre a golpear de revés en su segundo golpe tras el saque (independientemente de si el saque iba a la T o a la zona del deuce). Roger tenía claro el libreto: buscar la bola corta de Evans para subir a la red o concretar derechas ganadoras. Una de ellas le puso en bandeja un break de salida en el segundo set, pero Daniel volvió a salvarlas a través de rallies largos.
Federer consiguió rápidamente el break en el 2-1, martilleando su zona de revés; el británico seguía sin ser incapaz de hacer el suficiente daño con su cortado para mandar a Roger fuera de su zona de golpeo. Solo había un jugador sobre la pista: sin un saque que marcase las diferencias y sin poder redireccionar los intercambios desde el fondo, Evans estaba totalmente perdido.
Las estadísticas del segundo set son realmente apabullantes: 20 winners de Roger por 0 de Evans. Federer no perdió ni un solo punto al saque, yendo rápidamente al ataque después de cada servicio y solucionando el encuentro por la vía rápida.
El tercer set empezó con un juego largo en el que Evans quería dejar claro que no se iría de Nueva York sin dar pelea… pero el resultado acabó siendo infructuoso: 2-0 y Federer que ya tenía break de ventaja. No le duró mucho: Evans tuvo un amago de reacción en el siguiente juego, donde consiguió el contra-break tras un nefasto momento para Roger que regaló varios errores no forzados. No obstante, el suizo se recuperó justo en el siguiente juego, gracias también a la generosa acción del británico (dos dobles faltas fueron su cruz).
Otra doble falta certificó un nuevo break que dejó a Federer en la rampa de salida para la victoria. El triunfo demuestra que el suizo parece haber dejado atrás su tramo de mal juego, que ha recuperado las sensaciones al servicio y que el estilo de juego de Evans nunca estuvo en condiciones de hacerle daño. Roger avanza en Flushing Meadows… y ahora sí, podemos plantearnos ponerlo en la terna de favoritos. En la próxima ronda esperan David Goffin o Pablo Carreño.