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Zverev sofoca ‘in extremis’ la rebelión de Landaluce salvando cuatro bolas de partido

El alemán se lleva un partido de locura ante el español, que también defendió hasta cuatro bolas de partido, después de tres horas de batalla en su debut en el ATP de Viena.

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Alexander Zverev ya sabe quién es Martín Landaluce. El alemán, posiblemente, no esperaba jugar uno de los partidos más duros del 2026 en la primera ronda del ATP 500 de Viena contra el español, que lo tuvo contra las cuerdas tras jugar uno de sus mejores partidos de su carrera. Lo tuvo muy cerca el madrileño, pero el futuro número uno del mundo salvó cuatro bolas de partido, y se llevó la victoria tras tres horas de batalla en un tie break de locura por 7-5, 3-6, 7-6(11).

El madrileño, que ha conseguido este año entrar en los cuartos de final de dos Masters 1000 (Miami Open y Roma) y entrar en el Top 100, se ha dado un último lujo antes de cerrar la temporada con una de sus mejores actuaciones de su carrera. Si bien llegó a disponer de cuatro bolas de partido, también defendió él otras cuatro con una gran valentía. Pero en la quinta ocasión, su derecha se fue muy poco al pasillo y ni las palabras que tuvo el de Hamburgo con él pudieron consolarlo.

Así fue el gran partido que disputaron Zverev y Landaluce en la primera ronda del ATP Viena

El primer set fue una presentación de lo que se espera en el encuentro: intensidad desde la primera bola. El español no fue a Viena de paso y así lo demostró desde el principio. Aun así, no conseguía hacer daño en el resto ante el siempre efectivo servicio de Zverev, que aprovechó su primera ocasión para romper el saque del madrileño, sin embargo, respondió a la perfección Tintin devolviendo el break con un claro mensaje, iba a vender muy cara su priel. Pero cuando todo se encaminaba al tie break, el de Hamburgo aprovechó las dudas del joven y se hacía con un igualado primer set (7-5).

Pero Landaluce ya sabía la receta para el segundo parcial y conseguía hincarle el diente al comienzo del segundo set. Se ponía 3-0 y por mucho que el alemán intentase reducir la distancia, también su servicio era firme y mandaba el duelo a un tercer set (6-3) en el que nadie esperaba semejante desenlace.

Ambos lo dejaron todo, la igualdad era máxima y los juegos iban pasando. Todo parecía que se iba a decidir en el tie break, pero Zverev dispuso de bolas de partido con 6-5 que Landaluce supo defender, en lo que sería un pequeño aperitivo de lo que iba a deparar el desenlace definitivo.

El público, sorprendentemente, iba con un Landaluce al que la valentía le llevo a estar a un solo paso, a escasos milímetros, de la mejor victoria de su carrera. Pero las alternancias eran constantes y cada uno pasaba de gozar de una bola de partido a en los dos siguentes puntos tener que defenderla. Una batalla tanto física como mental. Los puntos pasaban y ninguno era capaz de tumbar al rival: 6-6, 7-7, 8-8, 9-9, 10-10, 11-11…

Hasta que en la quinta bola de partido que defendía, Landaluce no pudo más y su derecha se iba al pasillo para alegría de un Alexander Zverev que se llevaba uno de los partidos más exigentes de un 2026 en el que ha levantado dos Grand Slams y será número uno. Y aunque quizá sea poco consuelo, eso ya supone un gran hito de un heróico y loable Martín Landaluce, que aprenderá mucho de esta derrota.