Se termina una carrera única, comienza una leyenda infinita
Stan Wawrinka, que cayó en su debut en el ATP de Basilea, pone punto y final a una historia de más de 24 años, con 3 Grand Slams y un revés a una mano para la eternidad.
Todo tiene un principio y un final, y oficialmente Stan Wawrinka ya es un extenista. El suizo, uno de los últimos garantes del revés a una mano, se despide del tenis profesional después de caer en la primera ronda del ATP 500 de Basilea ante Jiri Lehecka (7-5, 7-6(2)). Pero poco importa el último resultado de un jugador que asciende a los cielos por su palmarés (3 Grand Slams) y, sobre todo, por su amor infinito al tenis.
Desde que anunció su retirada hace un año, a lo largo del 2026, Wawrinka ha recibido todo tipo de homenajes en todos los torneos en los que ha participado. A sus 41 años de edad, el suizo se negó durante varios años a colgar la raqueta por muchos que su tenis ya no fuera el de antaño y el físico ya no acompañase. Seguía por el amor puro y duro al tenis, y eso el aficionado siempre se lo agradeció en cualquier parte del planeta.
Wawrinka se retira con 3 Grand Slams, pero con el amor y reconocimiento del mundo del tenis
Se retira así uno de los tenistas con el mejor revés a una mano de la historia del tenis, que lo convirtió en su logo personal. Sin embargo, Wawrinka fue mucho más que ese golpe, su servicio también fue prodigioso y su derecha un auténtica bala de cañón. Por no hablar de su carácter lleno de honestidad, humildad y cercanía.
Que su nombre aparezca en los trofeos del Open de Australia, Roland Garros y US Open no estaba en las quinielas iniciales de nadie, tampoco de él. Sobre todo viniendo de un país donde nunca podría ser el número uno porque coincide con el dios del tenis, Roger Federer. Pero lejos de compararse, Stan siempre aceptó sus diferencias, supo que nunca podría llegar a ser nivel de tenis, pero juró dejarse la piel para llegar lo más cerca posible. Y todo ello en absoluto silencio, simplemente está trabajando.
Respetado por todos y cada uno de sus compañeros, nunca contó como favorito en ninguno de los principales títulos que ganó. Siempre a la sombra de Federer, Rafa Nadal y Novak Djokovic, incluso de Andy Murray. Pero el suizo consiguió vencer a todos ellos, siempre fue partido a partido, con humildad, con un revés a una mano que guiaba el camino y con un frase tatuada en su muñeca que se convertiría en la máxima de su carrera: “Siempre lo intentaste. Siempre fallaste. No importa. Intenta otra vez. Falla de nuevo. Falla mejor”.
The final point of Stan Wawrinka's ATP career ❤️ #SwissIndoorsBasel https://t.co/BsDWpPjywD
— Tennis TV (@TennisTV) October 27, 2026
A su llegada a Basilea, ya estaba más que preparado para dar el paso final, el que más cuesta dar. “Tengo un cúmulo de emociones, con momentos de todo tipo, porque sé que este es el último torneo de mi carrera. Nunca es fácil afrontar algo así, pero, al mismo tiempo, me siento muy afortunado y feliz de estar aquí, en Basilea, en Suiza, para despedirme del deporte que tanto amo. Parece que fue hace una eternidad. Nunca imaginé que seguiría aquí en 2026, aunque, al mismo tiempo, siempre soñé con hacerme un hueco en el mundo del tenis. Así que me llevo recuerdos maravillosos de todo este camino”, sentenció un Stan Wawrinka que no solo llevó algunos de los títulos más importantes del tenis, también se marcha con el reconocimiento y cariño de todo un deporte. Y eso siempre vale más que cualquier revés a una mano, cualquier victoria y cualquier trofeo.
Se termina la carrera de Stan Wawrinka, pero ahora comienza la leyenda de un tenista para la historia.