Caty McNally jugó ayer el partido más importante de su carrera y, por un momento, hizo creer al mundo que podía ganarlo. La estadounidense se colocó un set arriba ante Serena Williams, que reaccionó a tiempo, encadenó 16 de 17 puntos seguidos en el inicio del tercer set y restableció el orden. Sin embargo, la tenista de 17 años se mostró muy contenta con su rendimiento: "Fue increíble. Creo que salí muy fuerte al partido y que jugué bastante bien. No estaba muy nerviosa. Serena empezó a servir muy bien en el segundo set, era muy difícil leer su servicio, y restó muy profundo, a los pies". Además, Caty hizo un análisis de lo diferente de su juego, orientado al ataque y a la red: "Creo que es la forma correcta de jugar, quitándole tiempo a tu oponente. No todo el mundo se va a quedar en el fondo a reventar la pelota. No es quien soy ni cómo quiero ser. Quiero ir a la red, acabar ahí los puntos y seguir trabajando en ello".

