Todos esperaban que Novak Djokovic se mostrase superior a Lucas Pouille en la semifinal del Open de Australia pero quizá, que no lo fuese tanto como finalmente ha resultado ser. El francés se fue al vestuario con una sonrojante paliza en la que solo pudo conseguir cuatro juegos en uno de los mejores partidos que Nole nunca hizo en Australia, según sus propias palabras al final del encuentro.
"No ha sido un encuentro fácil, como os podéis imaginar", comenta resignado el francés en rueda de prensa. "Intenté encontrar una solución pero no pude encontrar ninguna. Si quería estar cerca en el marcador o ponerme 4-4 en cada set, debía sacar al 90% o 100% de primeros saques y estoy seguro que ni así hubiera podido acercarme a él. Jugó increíble. Fue demasiado bueno", continuó explicando sobre el encuentro.
Le preguntaron a Pouille sobre qué estrategias habían marcado Amelie y él para este encuentro. "La estrategia era ser agresivo y ser el que liderara el punto pero cuando él juega tan encima de la línea o quizá, solo 10cm por detrás, es difícil hacerlo. No me dio tiempo a poner mi estrategia en juego para este partido. Cuando Novak juega así es el mejor del mundo, sin duda. Se mueve muy bien desde el fondo y no comete errores. Hace de forma perfecta la transición defensa-ataque. Está jugando perfecto. Veremos el domingo cómo va, porque Rafa parece que está muy bien también. Creo que será una gran final", asegura.
"Espero que Novak no siga jugando así todo el tiempo", bromeó Pouille. "A pesar de la derrota, me voy contento por el torneo que he hecho. Me da mucha confianza para el resto de la temporada comenzar así el año. Creo que tengo que mejorar mi servicio y sacar un poco mejor. Cuando sacas así ante un tenista como Nole, que resta muy bien y te la pone siempre profunda, cometes muchos errores. Tengo que sentarme con mi equipo y ver qué puedo hacer para intentar ganar a Nole la próxima vez", reconoce.
Por último, habiéndose enfrentado a Nadal y Djokovic en un Grand Slam, Pouille explica las diferencias entre los dos. "Diría que ganarles al mejor de tres sets no es imposible pero es muy, muy duro ganarles al mejor de cinco mangas. Gané a Nadal en 2016 pero hice un partido increíble y también, que su juego se adapta mejor al mío. Me gusta jugar contra él porque su derecha me viene alta a mi revés y eso me gusta. Novak te juega muy rápido y muy bajo, además de que se coloca muy bien. Incluso defendiéndose es capaz de ponerte la bola profunda y te complica mucho el golpe. Puedes ganar algún punto así, pero hacerlo de forma continuada durante tres o cuatro horas es muy complicado", sentencia.

