Una innovación que rompa de forma radical con los modelos establecidos siempre genera un gran debate y surgen tanto grandes amantes como claros detractores. Es el caso de las Next Gen Finals, un torneo con el que se quiere dotar de un aura especial a las jóvenes promesas que lucharán en los próximos lustros por el dominio del tenis mundial, y tendrán la misión imposible de reducir la añoranza por los mejores de la historia cuando éstos vayan poniendo fin a sus carreras. El glamour de la ciudad milanesa pareció convencer el pasado año, y en esta edición todos los contendientes llegan con sensaciones mucho mejores y habiendo cuajado resultados de mucho mérito.
El banco de pruebas que supone este evento en cuanto a reglamento y la espectacularidad de la pista, son algunos de los alicientes que deberían impulsar a todo aficionado a disfrutar de él. El vigente campeón, Hyeon Chung, no defenderá su título, pero sí habrá tenistas que ya saben lo que es competir en un torneo en el que no se reparten puntos ATP, como Andrey Rublev. La presencia de Jaume Munar dota al evento de interés especial para el tenis español. La baja de Denis Shapovalov no ensombrece un torneo muy atractivo.
Reglas innovadoras
Es preciso recordar que el torneo tiene una serie de particularidades cuyo propósito es dotar al juego de mayor dinamismo, atrayendo a nuevos espectadores, así como efectuar pruebas reales de innovaciones que, si tienen buena acogida, podrían implementarse de manera oficial en un futuro a medio plazo. Lo más importante es que los partidos se disputarán al mejor de cinco mangas, cada una de ellas de cuatro juegos cada una, disputando un tiebreak si se llega al 3-3. No habrá lugar para despistes, teniendo que empezar muy fuerte desde el principio. Los tenistas verán reducido el tiempo habitual de calentamiento, centrándose en cuatro minutos.
Además, se volverá a jugar sin la regla de Let, el público podrá moverse libremente por el estadio, no habrá jueces de línea y los jugadores podrán comunicarse con su entrenador a través de unos auriculares. Pero si ha habido dos reglas mediáticas que se van a probar en este torneo y que podrían revolucionar el tenis son la instalación de soportes con toallas para los jugadores, eliminando esa función de los recogepelotas, así como la instalación del VAR, merced a una instalación pionera de cámaras gracias a la cual, el jugador podrá cuestionar la decisión de los jueces ante cualquier acción del juego y sin ninguna limitación en número. En definitiva, tenis del siglo XXII.
Horario y análisis de los grupos
Se jugará un round robin desde el martes 6, con dos grupos ya sorteados en los que la igualdad parece que será máxima, disputando tres encuentros, como mínimo, cada contendiente. Los dos mejores de cada grupo se cruzarán en las semifinales y el sábado 10 de noviembre se disputará la gran final. Los partidos de la fase de grupos comenzarán a partir de las 14:00 con la disputa de dos duelos correspondientes a la sesión diurna, jugándose otros dos a partir de las 19:30, en la sesión nocturna. Esto es lo que se puede esperar de los dos grupos:
Grupo A: Stefanos Tsitsipas, Frances Tiafoe, Hubert Hurcakz y Jaume Munar
A priori, hay dos claros favoritos que deberían hacer valer su condición para clasificarse a las semifinales. Tsitsipas parte como gran candidato al título, aunque ostentar esta vitola puede generar una presión que se una al desgaste físico y mental que ha realizado en este tramo final de año. Tiafoe llega con confianza e intentará evitar sorpresas ante un Hurcakcz capaz de todo si está inspirado con el servicio, y frente al siempre corajudo Munar, al que las condiciones del torneo no le benefician en absoluto, siendo un jugador diésel y más cómodo al aire libre. Además, llega en tendencia negativa. Todo lo que no fuera la clasificación de Tsitsipas y Tiafoe supondría una gran sorpresa.
Grupo B: Álex de Miñaur, Taylor Fritz, Andrey Rublev y Liam Caruana
El hecho de que haya sido encuadrado aquí el italiano Caruana, clara cenicienta del grupo, genera una máxima igualdad entre los otros tres contendientes. Resulta complejo haer un pronóstico de lo que pueda ocurrir, siendo De Miñaur el que mejor ranking tiene, pero a sabiendas de que el tenis de Fritz y Rublev se adapta mejor a estas condiciones. El ruso llega descansado a este tramo final de temporada, y querrá redimirse de un año irregular. Pensar en algún triunfo de Caruana parece utópico pero, en caso de producirse, alteraría sobremanera toda la jerarquía del grupo.
Interesantes días los que se avecinan con la disputa de las Next Gen Finals Milán 2018, un torneo con un marcado corte comercial, pero que también es bonito para potenciar experiencias vitales de jóvenes llamados a la gloria, y atraer nuevo público propiciando la ansiada globalización y expansión del tenis a diferentes contextos. El espectáculo está asegurado y todos los presentes pueden considerarse firmes candidatos al título.

