Siete españoles afrontan este jueves los octavos de final del Conde de Godó 2018, entre ellos, Roberto Bautista (Castellón de la Plana, 1988). El pupilo de Pepe Vendrell afrontó un duro escollo en su debut ante Ivo Karlovic y ahora tendrá un bonito duelo fratricida ante Pablo Andújar, un gran compañero y amigo al que conoce a la perfección. El valenciano se sienta un día antes con Punto de Break para hablar del tremendo cuadro que presenta Barcelona esta edición, pero también para hacer repaso de su año, descubrir su superficie favorita o hablar de lo que echa en falta en el circuito ATP, donde no siempre se cuida al jugador como se debería.
Dulce venganza el otro día ante Karlovic.
Aquí las condiciones eran un poco mejores para mí que en Madrid, pero tuve que dar un cambio durante el partido. Empecé restando muy atrás y le daba mucho tiempo a golpear, no pude sacar un solo break point en el primer set. Cambié el posicionamiento en el resto, le ataqué un poco más el saque y por momentos conseguí hacerle pequeño. En el segundo y el tercer set creo que tuve 10 break points.
¿Cómo se plantea un partido ante Ivo?
Estando muy concentrado durante todo el encuentro, buscando tú mismo la intensidad del partido aunque sepas que no la va a haber, buscar tus momentos siendo agresivo al resto y cuando aparezca la oportunidad, intentar cogerla.
Puede ser fácilmente el rival más incómodo del vestuario…
Karlovic e Isner son rivales contra los que nunca apetece jugar. Al que le gusta el tenis, le gusta jugar al tenis y con ellos sabes que va a haber muy poco juego. Pero bueno, hay otros rivales más difíciles, contra Federer o Nadal nunca pude ganar, esos sí que son los más complicados.
¿Te ves jugando hasta los 39 como Karlovic?
No creo, la verdad (risas). Tengo muchas aficiones, cuando deje el tenis me quedan pendientes muchas cosas: estar en casa, hacer deporte, jugar a pádel, montar en bici, jugar a fútbol, ir a caballo… me gusta hacer muchas cosas, así que cuando deje el tenis tendré la opción de hacer todo eso. De todas formas, todavía es pronto para pensar en la retirada.

Puede ser que los jugadores que llegáis más tarde desplacéis esos años iniciales para situarlos de los 30 a los 35.
Puede ser que los jugadores que entramos un poquito más tarde tengamos los mejores años de nuestra carrera más tarde, sí. Rafa y toda esta gente que se ha metido tan joven pertenecen a una época distinta, el tenis ha evolucionado, antes si jugabas al tenis con 30 años ya te decían viejo, o te llamaban loco. Ahora con los cambios que hay respecto a la preparación, la alimentación o la prevención de lesiones, existen muchas maneras de evolucionar físicamente y diferenciarte de lo que pasaba hace 15 años, eso es lo que provoca que se alarguen las carreras.
Hace poco Raonic decía que se sentía viejo con 27 años.
Yo cumplí 30 la semana pasada y me encuentro muy bien (risas). Las prisas nunca son buenas. Cuando hay gente que promete mucho con 18-20 años, fijarse objetivos a corto plazo nunca es algo bueno. Hay que ir poco a poco durante toda tu carrera, esto es como una maratón.
Cuéntame cómo fue ese inicio de año tan peculiar: juegas cinco torneos, ganas dos (Auckland, Dubái) y en el resto te vas sin victorias.
Este ha sido el año que menos regular he sido hasta la fecha, en estos cuatro meses. He ganado dos torneos donde jugué a un grandísimo nivel, poco a poco la idea es ir ajustando las cosas para ser regular durante más tiempo, pero sin perder esos picos altos de rendimiento, que al final es de lo que se trata el sistema de puntos de la ATP, ideado para jugar bien 7-8 semanas al año. De momento llevo dos.
Al final el jugador, ¿prefiere los títulos o prefiere la regularidad?
Lo ideal sería tenerlo todo. A mí me gusta ser regular pero también tener mis momentos de forma muy buenos, la clave es encontrar un término medio pero sin perder esos picos de grandes resultados, sin ellos no es posible superarte en el ranking. Yo soy un jugador que coge mucha forma en competición, me gusta sentirme con varios partidos en la mochila, en seguida que no soy regular lo noto en mi juego.

Ganas Dubái, el título más importante de tu carrera, pero llega marzo y todo se tuerce. ¿El típico vaivén después de un gran éxito?
Empecé muy bien en Indian Wells pero me encontré con un Coric que esa semana estaba muy en forma, me jugó un gran partido. Luego en Miami, es verdad que esos partidos no los suelo perder, fue una pena porque a partir de ese choque con Mmoh, si llego a ganarlo, hubiera crecido mucho a lo largo del torneo. El tenis así, pero sí es verdad que después de tener un gran resultado, a veces es difícil adminístrarlo, ya sea porque te presionas un poco más o te relajas, aunque no ha sido mi caso. Pero sí, afecta.
¿Es la gira de tierra tu asignatura pendiente de este año?
El año pasado estuve con muchos dolores a lo largo de toda la gira de tierra, estuve bastante fastidiado de la espalda y lo arrastré durante varias semanas. Este año me encuentro muy bien físicamente, con el ritmo de la competición adecuado, el que me ha hecho ganar dos partidos muy buenos en Montecarlo. Ahora solo queda seguir así.
¿En qué se fija un tenista a la hora de elegir sus torneos?
Yo diseño mi calendario en base a mis sensaciones, donde mejor me encuentro y donde mejor juego, aquellos torneos que tengan unas condiciones que mejor se adapten a mi juego, independientemente de quien vaya. Si hay algún torneo que no se me da muy bien y no es obligatorio, intento no jugarlo. Con el paso de los años, cada jugador va teniendo su propio calendario muy concretado, con poquitas variaciones.
Imagina que tuvieras que decidir una única superficie para todo el calendario.
Pues es una pregunta que no sabría qué responderte, si te digo la verdad me gusta jugar en todos los sitios. Cuando llevo una temporada jugando en tierra me gusta pasar a la de hierba, o cuando acaba la de hierba tengo ganas de jugar en rápida. Quizá en indoor me pasa un poquito menos, no me gusta tanto. Me encuentro bien en todos los sitios, pero si me haces elegir me quedaría con la pista rápida de Australia, algunas rápidas de otros países no me gustan tanto por el tipo de pelota.
Dice Chris Kermode (presidente de la ATP) que el tenis necesita cambios, innovaciones.
Pues no estaría mal unificar el tema de las pelotas, o por lo menos estipular una única pelota por cada gira, que estos dos meses de gira se jugara con la misma y no con una diferente cada semana. En los Grand Slams también veo que los partidos hay veces que se hacen muy largos, te castiga mucho. O en la Copa Davis, que acabas la semana muerto.

En la Davis parece que ya está todo a punto para el gran cambio.
Está todo muy en el aire todavía, ahora dicen que si se jugará una eliminatoria en casa y otra fuera, de ida y vuelta, que luego se jugaría una Final8 o una Final12 en una única sede. Tienen mucho trabajo por delante para definir el formato, hasta entonces, podremos hablar de mil cosas pero sin una base sólida. Lo que está claro es que se va a perder la esencia de la Davis, será otro tipo de competición, otro torneo. Si por mi fuera, no merece la pena perder esa esencia, pero también te digo que el calendario es una tortura. Lo que podrían hacer es mantener el formato de la Davis pero hacer una final cada dos años.
¿Crees que cristalizará este nuevo formato?
Hay una propuesta sobre la mesa para el año que viene, pero yo creo que la ATP debería revisar antes el tema del calendario, pienso que no tendrían que obligarnos a jugar tantos torneos (18) durante el año. Si quieres jugar menos puedes hacerlo, pero claro, no sumas.
Al final, en este tipo de decisiones, ¿manda el vestuario o mandan los de arriba?
Yo no siento que los jugadores tengan un peso fuerte en la ATP, son como dos guerras diferentes y es una pena porque deberíamos ir por el mismo camino. A veces en la ATP se nos tiene muy poco en cuenta, creo que tendríamos que tener más peso. El tenis es un deporte individual y cada uno mira por lo suyo, en ese aspecto envidio a otros deportes donde sí son capaces de plantarse. Oye, si hace falta pues no jugamos. Si hay que hacer una huelga pues se hace, pero esto que no vuelva a suceder. En el tenis echo en falta esa unificación de los jugadores para que nuestra voz se oiga mucho más fuerte.
¿Y por qué no os ponéis de acuerdo?
En todos los meetings de los jugadores nos pasa, salimos concienciados de que tenemos que rebelarnos y juntarnos un poco más, pero luego cada uno hace su marcha y se queda todo en nada.
La marcha dice que ahora te toca Andújar, luego quizá Goffin, y en semifinales puede que Rafa. ¿Eres de los que mira los cuadros?
Hay semanas que los miro y otras que no. Esta semana sí que lo he mirado porque estaba muy duro y tenía curiosidad de ver todos los enfrentamientos. De todas formas, a mí no me suele afectar mucho, sé de la dificultad que tiene cada partido y cada rival. Siempre respeto a cada jugador y no me gusta adelantarme a nada, no pienso más allá del próximo partido.

