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Federer: "No quiero hacer planes nunca más, quiero ir sin prisa"
El número 1 del mundo, Roger Federer, reflexiona sobre temas diversos e importantes en una completísima entrevista reciente.
Después de recoger un nuevo Laureus, el suizo Roger Federer dejó un discurso de agradecimientos tras completar un proceso que le ha llevado a ganar tres Grand Slams en estos dos últimos años y convertirse en número 1 del mundo. Ahora, mirando al horizonte, Federer va dejando pequeñas muestras de lo que considera fundamental para entender esta última etapa de su carrera. En una entrevista con Ubitennis, Federer comparte lo que le mueve en estos momentos.
La charla, creada desde temas generales, comienza preguntando a Roger por lo que debe primar en toda trayectoria. "Creo que el adjetivo es esencial. Quitar lo superfluo no es fácil, lo sé; pero si queremos ser felices, debemos intentarlo. Siempre. Comprender lo que no se necesita y deshacerse de él, encontrar el equilibrio adecuado, en el deporte, en la vida".
Reflexiona el suizo sobre lo que necesita con el paso del tiempo. "Con el paso de los años he aprendido que se requiere paciencia y que la paciencia trae serenidad. Cuando regresas después de una lesión, tienes que estar al 100%. Tienes que aprender a decir no: si no es el momento, no puedes volver. Ni siquiera cuando estás al 90%, no es suficiente. El nuestro es un deporte que requiere un enorme compromiso físico y mental. Entonces debes sentirte bien. Pero para hacerlo, tienes que tomar decisiones".
La razón por la que uno compite debe estar clara y el suizo lo tiene clarísimo. "Estuve fuera 6 meses, sin preocuparme si hubiera sido otro jugador en mi regreso o quién sabe cuántas posiciones hubiera perdido en el ranking. Los patrocinadores se quejan, ¿dices adiós a los premios? No me importa el dinero después de 20 años de carrera. Quiero jugar por diversión, divertirme. Y continuaré haciéndolo hasta que mi esposa, mis hijos, estén de acuerdo. Porque lo más importante es nuestra felicidad. Sin ellos, yo no sería el campeón de hoy. Los últimos 10 años de mi vida me han cambiado profundamente: el matrimonio, los gemelos, toda mi familia. Quiero que estén lo más cerca posible de mí. No soy perfecto y cuando eres padre, lo entiendes. Estar rodeado de ellos, de mis entrenadores y el resto de mi equipo, me da una serenidad extraordinaria. Es todo lo que quiero".
Federer ya no habla de proyectos, quiere ir al corto plazo, sin programar demasiado. "Gané 20 Grand Slams, pero no sé qué sucederá mañana. No quiero hacer planes nunca más. Hubo un tiempo donde jugaba todos los torneos disponibles, ahora es diferente: no tengo ni idea de si este año tendré una programación más o menos intensa. Dependerá del equilibrio que podré encontrar entre las sesiones de entrenamiento, los partidos, el tiempo libre, la familia, los medios, los patrocinadores. Un poco de todo, pero en las proporciones correctas. Sin prisa, con las pausas correctas".
Preguntado por Nadal, el suizo destaca las cosas con las que se quedaría de Rafa. "Le robaría muchas otras cosas: la capacidad de moverse en tierra batida, su fuerza, la voluntad de luchar y resistir lesiones; su fuerza mental es increíble, le permite llevar a cabo todas sus cualidades y remediar sus muy pocos puntos débiles. Es por eso que es uno de los mejores de todos los tiempos, estoy feliz de tenerlo como oponente".
El suizo matiza cuando le definen como elegante. "Lo que llamas elegancia, para mí es naturalidad. Intento explicarlo: siempre he tratado de moverme en la pista de una manera instintiva, sin copiar a ningún jugador en particular. Posiblemente disminuyendo los esfuerzos. Tengo un tenis totalmente mío: diferente del actual, tan agresivo y rápido. No quiero el choque, el impacto. La brutalidad en el tenis no me pertenece, nunca me gustó. Yo ataco primero, porque entonces puedo decidir dónde irá la pelota. Pero sucede naturalmente. Tal vez sea elegante porque se parece un poco a la vieja forma de jugar al tenis".
Sobre su don de gentes y la admiración que despierta, el número 1 se detiene en lo que entiende que responde a ello. "Tal vez porque llevo jugando tanto tiempo que los otros tenistas han aprendido a conocerme bien: me gusta hablar con todos, especialmente con los más jóvenes, si me hacen una pregunta, odio responder solo con un sí o no. Fuera de la pista, creo que la gente reconoce mi honestidad. Las victorias contribuyen, por supuesto, pero el hecho de haber luchado tanto y haber pasado por momentos muy difíciles, creo que me hace, en cierto sentido, más "humano". Soy un hombre de familia, me gustaría transmitir los valores correctos, amo a mi esposa y a mis hijos, tengo orígenes simples. La gente entiende que para mí la vida no es solo tenis. No quiero agradar a todos, hay quienes prefieren Novak o Rafa y eso es correcto. Pero estoy orgulloso de ser un ídolo para muchos niños".
Por último, una reflexión sobre la vida y el tenis. "Este es un momento muy interesante de mi vida. Estoy motivado, hambriento. Para vivir, para jugar. Estoy bien con mi gran familia y las pequeñas cosas. Me entusiasma volver a ser el número uno, y puedo ganar más Slams. Sé que tengo que prestar atención a las lesiones, pero no estoy preocupado: no tengo miedo, porque de lo contrario sería como encerrarme en una jaula y lo que quiero es sentirme libre. No necesito entrenar duro, quizás solo deba hacer algunos ejercicios más debido a mi edad. Me interesa jugar un tenis de calidad. Elimina lo que no se necesita, guarda lo esencial. Como en la vida".