La polémica está servida. Rafael Nadal y la ATP entraron en un cruce de declaraciones la pasada semana tras la eliminación del balear en el Open de Australia 2018 debido a una retirada por lesión que le hizo entrar en rueda de prensa bastante enfadado. La plaga de problemas físicos que ha mermado la zona noble del ranking ATP en los últimos tiempos fue alegada por el de Manacor para solicitar soluciones a la ATP, considerando que la carga de torneos en pista dura actual es incompatible con la salud de los jugadores.
La respuesta no se hizo esperar y todo esto ha sacudido al tenis mundial. Unos dan su apoyo al español en privado, otros se sitúan más en la línea de la ATP y la mayoría guarda un silencio expectante. Pero Samantha Stosur ha roto una lanza en favor del español. La que fuera ganadora del US Open 2011 y número 4 del mundo se muestra en la línea del balear. "Los máximos dirigentes del tenis deberían plantearse qué es lo que ocurre. No es normal que tantos jugadores estén lesionados", señala en declaraciones recogidas en Ubitennis la australiana de 33 años que ha sufrido muchos problemas físicos a lo largo de su carrera.
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"Si continuamos jugando mucho más tiempo con el calendario actual puede ser muy negativo cómo quedará nuestra salud en unos años. No podemos seguir jugando tanto en pista dura", argumenta una Stosur que tiene clara cuál es la solución. "La gira sobre tierra batida debería ser mucho más larga", declaró una Stosur ganadora de nueve títulos, cuatro de ellos sobre arcilla. "Sé que esto es algo que solicitaría Nadal porque a él le viene mejor por sus condiciones pero además considero que esto es algo beneficioso para la salud de todos", asevera una Samantha que fue finalista de Roland Garros 2010, cayendo ante Francesca Schiavone.
Curiosamente, tanto Samantha Stosur como Rafael Nadal comparten una musculatura imponente y un historial de lesiones de los más abultados de la historia reciente del tenis. La ATP no parece muy por la labor de escuchar estas reivindicaciones y es consciente de que el mantenimiento de las pistas duras es mucho más asequible económicamente que las de tierra batida y que el tenis camina hacia un tenis cada vez más potente. El futuro es indescifrable.

