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Las 10 conclusiones que deja el Open de Australia 2018

Repasamos los momentos más destacados del torneo y las consecuencias que los mismos pueden tener en el devenir de la temporada.

Un vacío inunda los corazones de todos los amantes del tenis. Tras dos semanas de madrugadas, de alegría desbordante y decepciones imposibles de ocultar, el circuito se para. Es momento de tomarse un respirar, de repasar con sosiego lo visto en un torneo que ya es histórico. El Open de Australia 2018 deja el anhelado vigésimo Grand Slam de Roger Federer y el primero de Caroline Wozniacki, ambos tan deseados como merecidos. Pero ha habido mucho más. Repasamos lo más destacable del torneo.

1. Si la perfección existe se llama Roger Federer.

Un torneo sencillamente perfecto culminado con una final apoteósica en la que supo sufrir. El suizo agranda su leyenda y es capaz de emocionar a los aficionados de todo el planeta no solo con su tenis sino también con su personalidad. Desborda pasión hacia un deporte que no se entendería sin su figura y ofrece a los privilegiados que hemos podido vivir este tiempo un espectáculo inigualable. Sus lágrimas sobre la Rod Laver Arena perdurarán en el recuerdo.

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2. Eclosión de Chung y amplio abanico de aspirantes.

La progresiva caída de favoritos ha permitido en las rondas finales a jugadores poco habituales en esta tesitura. Gran rendimiento de Kyle Edmund, Tennys Sandgren e incluso Martin Fucsovics y el clásicos Andreas Seppi, que lograron entrar en la segunda semana. Si el vacío de poder entre una segunda línea muy mermada continúa, cada vez habrá más aspirantes a brillar. El más aventaja fue Hyeon Chung, cuyo tenis asombró a medio mundo por su tremenda progresión técnica. Se le vaticina un futuro esplendoroso al surcoreano.

3. Preocupante estado de forma de Raonic, Wawrinka y Djokovic.

Con Murray en el dique seco y Nishikori probándose sin demasiada fortuna en el ATP Challenger Tour, el plantel de retornos a las pistas lo conformaban tres hombres que no se han ido con buenas sensaciones. Raonic dio señales de abatimiento físico y mental ante Lucas Lacko, Wawrinka reconoció dolores y fue vapuleado en segunda ronda por Sandgren mientras que Djokovic afirmó haber sentido molestias en el codo y su juego parece falto de chispa. La lesión de Rafael Nadal añade más drama a esta plaga de lesionados en el circuito ATP.

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4. Paso atrás de Zverev, Thiem y falta de eclosión de Kyrgios.

Parecen los jugadores llamados a dar el salto cualitativo que les permita luchar por los grandes títulos pero en Melbourne no lo han conseguido. El alemán y el austriaco llevan meses imbuidos en una espiral negativa en la que ya acabaron el 2017 y su progresión da la sensación de haberse frenado en seco. Por su parte, Kyrgios ofreció sensaciones mucho mejores que en 2017 pero ya hay que exigirle algo más que una cuarta ronda cayendo ante un Dimitrov mermado.

5. Wozniacki recoge lo sembrado.

La danesa logró un apoteósico triunfo merced a un tenis en constante evolución. Tocó fondo hace unos años y se ha reinventado, siendo una jugadora mucho más agresiva y estable capaz de erigirse en dominador del circuito WTA. Su ansiado título de Grand Slam viene acompañado del número 1, un premio tan grande como merecido para la de Odense. Gran imagen la dada durante todo el torneo.

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6. Triunfo del tenis de contraataque.

Llama la atención comprobar cómo en una superficie rápida como es la del Open de Australia, las que mejores resultados han cosechado fueron jugadoras totales, portentos físicos capaces de atacar con solvencia pero también de defenderse con maestría. Wozniacki, Halep, Kerber, Mertens o Carla Suárez han demostrado que no se requiere ser una gigante y buscar de manera inexorable el golpe ganador para triunfar.

7. La épica la protagonizan las chicas.

Se han visto partido increíbles. Kerber contra Hsieh levantando el vuelo cuando parecía hundida, la remontada de Wozniacki ante Fett cuando iba 5-1 abajo en el marcador, el 15-13 en el tercer set de Halep ante Davis y, por supuesto, el mejor partido del torneo: Halep vs Kerber. El espectáculo en el torneo femenino ha sido mayúsculo y ha estado sobrado no ya de gran tenis, sino también de emoción y coraje.

8. Mertens sigue creciendo, Kerber promete.

Esta joven belga da señales de un potencial ilimitado que ofrece con cada vez más frecuencia y brillantez. Ha sido capaz de llegar a semifinales sin acusar el esfuerzo físico y mental que supuso ganar en Hobart la semana previa. Además, el regreso de Angelique Kerber a su mejor versión es la noticia más esperada por parte de todos los aficionados. La de Bremen volvió a ser la tenista que asombrara en el 2017.

9. El calor extremo no es compatible con el tenis.

Draconianos episodios se han vivido en los días más calurosos del torneo. Los desfallecimientos de Gael Monfils, Alizé Cornet y el hecho grave de que Simona Halep tuviera que ser hospitalizada por deshidratación después de la final, ha de hacer ver a la organización que se deben cambiar los parámetros que marcan la obligatoriedad de parar el juego y/o desplegar las cubiertas de los estadios que dispongan de las mismas.

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10. Entrevistas a pie de pista para el recuerdo.

Jim Courier ha sido la estrella invitada al espectáculo. El estadounidense se ha destapado definitivamente como un auténtico show man que ha sabido combinar muy bien la labor de entrevistador experto en el juego con la de personaje divertido y dicharachero que saca una sonrisa a los tenistas. Para el recuerdo quedarán algunas confesiones, como la de Roger Federer en la que hablaba con cariño de Nadal tras la retirada de éste.

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Esto es lo que han deparado dos semanas mágicas de gran tenis. El circuito ATP toma un respiro para afrontar la Copa Davis mientras que el WTA comienza el carrusel de torneos europeos y asiáticos. Pero lo visto en el Open de Australia 2018 puede marcar el devenir de toda la temporada. ¿Añadirías algún factor? ¿Cuál te ha parecido más destacable? Comienza la cuenta atrás para Roland Garros.