Un año más llega el Open de Australia y, con él, vuelve Feliciano López para seguir ampliando unos registros que serán difíciles de igualar. Un 2018 que podría ser su última temporada en activo pero que afronta con la misma ambición de siempre. "Los comienzos de año siempre son difíciles, la gente nunca sabe cómo van a ir las cosas, si tu cuerpo es capaz de jugar como hace tres meses. En mi caso, tras jugar en Doha y en Sidney, creo que he tenido una buena preparación para venir aquí. Afronto el torneo con ganas e ilusión", confesó el toledano a Eurosport.
Mención aparte merece también la cifra de Grand Slams disputados de manera consecutiva, una estadística que se acerca cada vez más a la de Roger Federer. "Desde hace un año que ya existía la posibilidad de superarle y la verdad es que es un récord muy bonito. Más allá del número, el premio está en la constancia de haber aguantado tantos años jugando Grand Slams sin fallar ninguno. Todavía quedan tres para superarle, si Dios quiere nos pondremos por delante en Wimbledon", celebra el español antes de medirse a Sam Querrey en primera ronda.

