El ansiado día ya llegó. Rafael Nadal y Roger Federer debutaron juntos como pareja de dobles, y lo hicieron con una gran victoria ante los estadounidenses Jack Sock y Sam Querrey por 6-4, 1-6 y 10-5 en una hora y 21 minutos de partido. Están teniendo muy buenas sensaciones a nivel de individuales en lo que llevamos de 2017, pero juntos en dobles han demostrado que podrían hacer grandes cosas en cualquier torneo eventual del calendario. ¿Os imaginais a ambos jugando juntos en un Grand Slam? Parece una idea muy poco probable, pero lo acontecido hoy en Praga es algo histórico y que quedará siempre en la memoria de todos los aficionados de este maravilloso deporte.
Tras un complicado partido en el cuadro de individuales, cuatro horas más tarde Rafael Nadal volvía a hacer acto presencia en este O2 Arena, pero no lo hacía solo, estando a su lado su gran amigo y principal rival en esta última década, el suizo Roger Federer, para batirse en duelo con Jack Sock y Sam Querrey. Como no podía ser de otra manera, en un partido de estas dimensiones y con todas las miradas puestas en esta inusual pareja, los primeros juegos eran de tanteo, de medir fuerzas y no cometer errores, necesitando tan sólo cinco juegos para comenzar a poner contra las cuerdas a sus homólogos estadounidenses, haciendo sucumbir a estos últimos con su servicio e irse 4-3, un marcador que conseguían consolidar y que sirvieron para llevarse el primer set por un contundente 6-4.

Pero la reacción de los norteamericanos no se hizo esperar. Sock y Querrey se activaron, subieron sus enteros al servicio y aprovecharon una de las tres bolas de break que dispusieron para conseguir un quiebre en el quinto juego. Tomaron una ventaja que ya no desperdiciarían y que les sirvió para llevarse el set por 6-3 y forzar el encuentro al supertiebreak.
Allí, auspiciados por la confianza que da el vivir una experiencia única como esta y defendiendo a todo un continente como es Europa, Nadal y Federer se mostraron inconmensurables. Fueron los mejores momentos de ambos en el partido, poniendo de manifiesto una gran cohesión en la pista. 10-5 fue el marcador final, lo que muestra a las claras la superioridad de una pareja que quedará para la historia, no por el resultado, sino por haberse juntado los dos tenistas más grande de la historia del tenis.
Con este resultado, el Team Europe se pone 9-3 en el marcador, y tienen a muy pocos puntos el poder conquistar la ansiada Laver Cup en los primeros partidos de mañana domingo.

