Arthur Fils continúa estando absolutamente on fire. Campeón en el Conde de Godó, el francés se ha hecho experto en sobrevivir partidos muy difíciles en los inicios de torneo para poner velocidad de crucero después; tras superar con muchos problemas en un duelo agónico a Ignacio Buse, hoy se deshizo de Emilio Nava en tercera ronda del Mutua Madrid Open 2026 en un partido de ritmo mucho más lineal, donde ejerció un mayor control de la línea de fondo y redujo sus errores.
Es un tipo con una confianza sobrehumana en cada golpe, alguien que siente que ha renovado su tenis tras su dura lesión en la espalda que le mantuvo ocho meses en el dique seco. Ahora, Fils se encuentra a sí mismo y lo hace sobre una base de la que habló en la rueda de prensa posterior: más trabajo en la zona de revés y en los desplazamientos sobre ese lado, mejor entendimiento del juego y capacidad de solidez y una fé total en la honestidad de los miembros de su equipo. Una delicia escucharle, sin dudas.
Fils compara Barcelona y Madrid y reflexiona sobre aspectos de su progresión
- Sobre la solidez encontrada en su tenis y poder ser paciente desde el fondo de la pista
"Creo que es importante, especialmente en condiciones como estas, que son muy rápidas. Hoy mi oponente estaba sacando muy bien, metiendo auténticos ‘bombazos’, 220 al centro, 217 abierto, demasiado buenos, así que tuve que centrarme en mi servicio, intentar ser sólido cuando comenzaban los peloteos. Y creo que lo hice bastante bien; solo tuve, un mal juego con 3-1. Aún así, estoy bastante contento con la manera en la que reaccioné, me reenfoqué, rompí después y cerré el partido".

- Sobre la capacidad para regular físicamente su cuerpo tras partidos largos tras quedarse sin físico en semifinales de Miami: ¿ha mejorado?
"Creo que lo hice bastante bien en Barcelona. Aquí lo estoy haciendo bien. Tuve que exigirme un poco más en primera ronda, con Ignacio (Buse). Fue un partido duro, tuve que profundizar más en lo emocional, pero hoy fui bastante constante, así que eso fue muy positivo, estoy bastante satisfecho con ello".
- Sobre acallar las críticas y cómo le motiva demostrar a la gente que se equivoca
"Sí, en Barcelona vi a una persona, a un periodista, hablar muy mal de mí. Muy mal. Así que me alegré mucho al ganar el título, para demostrarle que estaba completamente equivocado. Intento no reaccionar a estas cosas, trato de no verlas, pero cuando me llegan, entonces tengo que verlas y pensarlas. Me sorprendió mucho lo que dijo y no me gustó la manera en la que lo expresó. Pero creo que ganar el título fue la mejor respuesta. No recuerdo exactamente qué dijo, pero fueron cosas malas".
- Sobre cómo las condiciones son muy distintas a las del Godó y cuáles prefiere
"Las condiciones son muy distintas. Prefiero las de Barcelona, al 100%. Puedo controlar la pelota bastante bien, puedo golpear tan fuerte como quiera y la bola no se va fuera. Aquí es un poco diferente, a veces tengo que estar un poco más tranquilo, no golpeo el drive tan fuerte como podría. Pero está bien, es otra forma de jugar. Intento adaptarme y lo estoy haciendo bastante bien".
- Sobre las palabras de su preparador físico, que contra Buse le dijo que se "callase la puta boca", lo que le motivó a ganar: ¿cómo de importante es que la gente de su equipo sea honesta con él?
"Es muy importante, por eso intento rodearme de gente muy honesta, porque cuando algo va mal en la pista, son directos. Me hablan claro y eso me ayuda. No es como que algo vaya mal y me digan: ‘no, todo va bien, sigue así’. Eso no me va a ayudar. Si tengo gente en la que confío, me dirán cosas a veces duras. Serán exigentes conmigo, pero si soy lo suficientemente maduro para aceptarlo, entonces me ayuda. Y eso fue lo que pasó en primera ronda.
- ¿E Ivanisevic, es honesto?
"Goran es bastante honesto. Pero, ¿sabes qué? Mi preparador físico, Lapo, es aún más duro. Mucho más duro. Así que a veces me alegra cuando me habla Goran y no Lapo".
- Sobre la mejora que está experimentando con su revés, también en carrera
"Trabajamos mucho en el revés en desplazamiento, sobre todo a nivel físico. No es que estuviese bloqueado en ese lado, pero no era un golpe con el que me sintiese cómodo; ahora me siento mucho más cómodo con él. Me gusta deslizarme sobre la pierna izquierda, y siento que pierdo menos terreno. Es algo que fue bastante importante durante esos ocho meses de parón, y hoy me siento mucho más cómodo. Es un trabajo duro, pero sobre todo se trata de tener confianza para deslizar sobre el pie izquierdo; cuando deslizas sobre el derecho, siendo diestro, es bastante natural, pero deslizar sobre el izquierdo es diferente. Tienes que tener confianza, tienes que hacerlo varias veces. A veces sientes que el tobillo se te dobla. Pero es parte del trabajo".

