ENTREVISTA | Camilo Ugo Carabelli: "En la pista me siento blindado, es mi campo de batalla"

Nos sentamos con el argentino para charlar sobre su evolución en el circuito, su personalidad única en pista y muchas cosas más. "Me impresionó Jódar, tiene actitud de ganador".

Carlos Navarro | 11 Jun 2026 | 19.37
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Charlamos con Camilo Ugo Carabelli en el Conde de Godó. Foto: Carlos Navarro
Charlamos con Camilo Ugo Carabelli en el Conde de Godó. Foto: Carlos Navarro

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Camilo Ugo Carabelli (Buenos Aires, 17 de junio de 1999) vivió una auténtica odisea tras llegar a Barcelona. Su participación en el Conde de Godó, hace mes y medio, concluyó en segunda ronda a manos de Rafa Jódar, pero el vínculo que le unió a la Ciudad Condal incluye una loca historia de maletas perdidas, calzoncillos robados y la ayuda de los recogepelotas del torneo. Una historia que define a un tipo de una personalidad peculiar, con una marcada dualidad en su timidez fuera de la pista y su desparpajo y capacidad de improvisación dentro de la misma.

"La cancha es mi campo de batalla". Una cita más digna de una película de Gladiator, una especie de motto que ayuda a sobrevivir dentro del circuito. "El Brujo" no es un tipo cualquiera: detrás de su subida al top-50 se esconde casi una década de esfuerzo y sacrificio en los circuitos inferiores del tenis, una rueda por la que pasó conquistando hasta 9 torneos Challenger hasta llegar a ser uno más del circuito ATP. Soportó las fases previas, comenzó a ver los frutos de su trabajo en el 2025 y ha demostrado al mundo que no, su llegada a la primera línea no es casualidad: ya son dos años manteniéndose cerca del top-50, incluso cruzando su barrera dentro de dos semanas.

La imagen que muchos tienen de Camilo en pista no se corresponde con su tranquilidad fuera de la cancha. En las instalaciones del Real Club de Tenis de Barcelona es uno más: saluda con una sonrisa a los recogepelotas, da sorbos a su mate de confianza y proyecta una confianza en sí mismo total. Es una estampa que en ocasiones dista de sus ocurrencias dentro de la pista: nunca sabes qué esperar de sus partidos, desde golpes de locura a declaraciones hilarantes dirigidas a su box. Gestos, gritos, vaivenes... y mucha calidad: signos de que estamos ante un genio que, eso sí, remó como pocos para llegar al lugar que ocupa.

Charlamos con Camilo Ugo Carabelli. Fuente: Getty

¿Cómo ve Ugo Carabelli la actualidad del tenis argentino? ¿Por qué le impresionó tanto Rafa Jódar?

Después de nuestro encuentro en Barcelona, llegaron unos cuartos de final en Hamburgo y su segunda victoria en Roland Garros antes de caer frente a Andrey Rublev en segunda ronda. La Ciudad Condal sirvió de trampolín... un trampolín inesperado, claro. Esta charla no podía comenzar sin antes hablar de la que fue una de las historias de aquella semana, la de un tipo que jugó sin su ropa en primera ronda... ¿por qué motivo?

"Llegué acá al aeropuerto, porque, en primer lugar, yo no iba a jugar esta semana. Me bajé de Múnich, estaba cerca de entrar, pero decidimos con mi equipo que no iba a jugar, y que me iba a quedar en Buenos Aires, me gusta mucho pasar tiempo en Buenos Aires. De Barcelona no me bajé porque estaba muy lejos de entrar. El viernes, 11 de la mañana en Buenos Aires, la hora a la que cierran las listas, me llaman los tour managers y me dicen: ‘Ché, entraste en Barcelona. Si te bajás, es multa y tenés un 0 en el ranking’. Y bueno, les dije que me esperasen, que trataba de organizarme, porque no tenía pensado ir, no tenía billetes, no tenía nada.

Les dije que esperasen y que les avisaba en un rato. Me pude organizar, pude viajar el sábado para Barcelona. Llegué el domingo noche, pero cuando llego me doy cuenta de que no me llegaron las maletas, hice escala en Madrid y no me llegaron las maletas. Cuando llego aquí (al club) el domingo por la noche, que además estaba lloviendo, hacía frío y no tenía absolutamente nada, solo con lo que había viajado, un pantalón largo y una camperita que no tenía nada (risas). Le dije a la gente del torneo lo que me pasó, y los chicos del torneo me dieron un montón de ropa de los ball boys, abrigo para tener algo, porque no sabía cuándo me iba a llegar la maletas. Me dieron medias, tuve que irme a comprar calzoncillos, y para jugar primera ronda también me tuve que ir a comprar, que tuve que jugar con ropa sin marca. Fui zafando así y, por suerte, para segunda ronda pude jugar con ropa porque ya sí que me llegó la maleta: al menos hay final feliz".

Es una historia que sirve como una bonita introducción a la vida de un loco... que en distancias cortas, claro, no tiene nada de loco. En el salón de la Casa Club del Godó, la conversación es distendida, absorbe conforme avanza y muestra a un tipo que, tras mucho trabajo psicológico de por medio, ahora sí se cree que pertenece a la élite absoluta. Tras más de dos años en el circuito, estamos ante el Carabelli más maduro, y así lo demuestra en cada respuesta en esta charla con Punto de Break.

CN: Camilo, ahora mismo eres el #56 del mundo, semifinales incluidas en Marrakech en esta gira. ¿En qué momento tenístico te sientes? El año pasado tocaste el top-50 y llegaste al #43 del mundo, no sé cómo definirías el actual.

UC: La verdad que bien, esta época del año nos gusta mucho a nosotros, los sudamericanos. Te diría que la gira de tierra batida la esperamos casi todo el año, es donde más puntos sentimos que podemos sacar, donde más chances tenemos. Trato de aprovecharla al máximo, tratar de jugar mi mejor tenis, que es donde más cómodo me siento, así que la idea es sacar todos los puntos posibles y pasarla bien, más que nada.

Es ya tu segunda temporada jugando el circuito ATP al completo, dejando atrás el circuito Challenger. ¿Te sientes plenamente acostumbrado a este nivel, a los grandes torneos, a los Masters 1000 de dos semanas…?

Sí, ya vengo jugando desde hace bastante estos torneos grandes. Obviamente el año pasado jugué todo main draw, este año también; es distinto a jugar las qualies, años anteriores jugué bastante las qualies de estos torneos. Te vas acostumbrando, te vas adaptando un poco al nivel, a la velocidad de juego, a los detalles, a estar más atento en tus detalles y en conocerte más. Creo que de a poco me voy conociendo más, voy madurando y mejorando en todo lo que puedo.

Camilo, tú has sido un batallador nato en el circuito Challenger, jugaste infinidad de esos torneos. ¿Tanta diferencia hay en, por ejemplo, semifinales o final de un torneo Challenger con respecto a una primera o segunda ronda de un torneo como éste, contra el #50 o #60 del mundo?

¿De nivel? No, la verdad que no, no hay mucha diferencia… quizás esa diferencia se nota en algún momento importante del partido, pero en el desarrollo del partido en sí, mucha diferencia no se siente. Un jugador de Challenger le puede pegar a la pelota más fuerte que el #20 del mundo, el tema está en esos detalles en los momentos importantes, en que manejan mejor las frustraciones, los momentos malos, los momentos de presión… los buenos los manejan mejor y es donde sacan su mejor tenis, y quizás los jugadores de Challengers ahí es donde no pueden jugar su mejor tenis, se presionan de más… creo que la diferencia está en esos detalles.

Carabelli, durante Roland Garros. Fuente: Getty

Leí en su momento que hiciste mucho trabajo con una psicóloga, que trabajaste mucho la parte mental. Cuando tras tanta lucha uno es capaz de llegar al top-50… ¿cuánto tiempo necesita para creérselo de verdad? ¿Te ves ahora mismo y dices: ‘Estoy aquí en el top-50, incluso tengo que estar más arriba’?

Obviamente, quizá uno, por lo menos a mí me pasa, que yo a principios del año pasado decía: ‘Uy, qué lindo sería estar #80 del mundo’ cuando estaba #100 y no podía pasar de ahí. Me metí #80 y decía: ‘Uy, ahora me gustaría estar #60’. Te metes #60 y quieres estar en el top-50… como que nunca vas llenando y terminando de disfrutarlo todo al máximo. Eso estaría muy bueno, tratar de disfrutarlo al máximo y valorar, porque conlleva mucho esfuerzo llegar aquí…

Ser plenamente consciente de dónde estás y de todo lo que hiciste para llegar ahí.

Exacto, exacto. Estaría bueno parar un poco y valorar un poco más el lugar donde estás, pero éste es un deporte en el que hay que competir todas las semanas, estar muy a full, y quizás no te deja relajarte tanto y disfrutar en ese sentido. Sí, hay veces que cuando estoy tranquilo y puedo pensar con claridad, valoro mucho el lugar en el que estoy y me siento un privilegiado.

Indagando un poco más en esa parte mental e incluso emocional. Te leía diciendo que te considerabas un tipo “introvertido”. Claro, cualquiera que te vea en la pista… siento que Tennis TV tendría una mina de clips contigo (risas). Esa manera de ser, quizás más extrovertido en la pista, pero introvertido de puertas para dentro… ¿cómo se explica eso?

(Piensa) No sé, la verdad que afuera de la cancha me considero un tipo bastante tranquilo. Me cuesta bastante hablar, creo que hablo solamente con gente con la que tengo mucha confianza, me cuesta mucho hacer sociales y demás… y adentro de la cancha es todo lo contrario. Quizás todo lo que me voy guardando afuera lo saco adentro de la cancha. También, dentro de la cancha hay algo que hace que me sienta blindado, es como mi campo de batalla, donde hago todo lo que siento para lograr un mejor nivel o largar todas mis emociones. Me sale lo que me sale en el momento, que puede ser cualquier cosa (sonríe), pero más que nada por eso.

Si eso te acaba dando un patrocinio de Alfajores Havanna, no le vamos a decir que no…

Obvio, obvio (risas). Viene bien, está claro.

Hablemos de la gira sudamericana. Hay nombres que no ven con malos ojos el cambio a pista dura (parece que los pasos llevan, inevitablemente, a ese cambio). Yo tengo mi opinión al respecto, no sé cómo lo ves tú.

A mí no me gustaría que se cambie a pista dura. Es una gira que lleva muchísimos años en polvo de ladrillo, y estaría bueno que siga siendo así por muchos años más. En un momento se habló de que se iba a pasar a otro mes, quizás más a fin de año, que también estaría bueno… ojalá, yo estoy en desacuerdo si lo sacan a estos torneos de tierra, eso no me gustaría.

Para Roland Garros, este año, clasificasteis hasta 10 jugadores argentinos de manera directa, como en tiempos de la Legión. No sé hasta qué punto sientes orgullo de formar parte de un grupo así.

Es increíble. Primero que nada, a nosotros nos cuesta mucho, estamos lejos de todo, somos un país en el que la Asociación no nos apoya tanto, económicamente casi nada, por una situación del país, no porque ellos no quieran, simplemente es difícil. Es un deporte muy caro también. Todos los chicos que estamos ahí lo hicimos a pulmón, con mucho esfuerzo de cada uno, cada uno encontrando su camino, competencia sana entre nosotros… eso es lo mejor que tenemos, la garra y cómo de a poco nos fuimos encontrando lugar entre los mejores del mundo.

Dentro del circuito acumulas grandes experiencias: ya te enfrentaste a Djokovic, por ejemplo, en Miami. Me gustaría que me definieras cómo es la experiencia de jugar contra él, máxime en pista dura, y que me destaques a un jugador contra el que te impresionara jugar, que te sorprendiese su nivel y quizás no lo esperabas así.

Con Nole, nada, sentí que quizás no lo pude sacar del cuadro. Me costó mucho asimilar que era un rival, me enfoqué más en disfrutar el partido, disfrutar el show, más que pensar en una victoria y concentrarme en ganar el partido, aunque era obviamente era muy difícil. Con respecto a tu otra pregunta, jugué contra Jódar en Marrakech y la verdad que me sorprendió mucho la velocidad de bola que tiene, la actitud con la que juega, siento que tiene mucha presencia dentro de la cancha, mucha actitud de ganador. Es un tipo que con solo 19 años… eso fue lo que me sorprendió. Es lo más fresco que tengo, recientemente Rafa es el jugador que más me sorprendió.

Carabelli, en la charla. Fuente: Carlos Navarro