Los perfiles bajos también son tenis
Vuelven a aumentar el Prize money en los torneos de Grand Slams y lo hacen pensando en los Top y no en aquellos jugadores de ranking más bajo.
El US Open dio a conocer el otro día el Prize money que repartirá en su edición de 2017. El aumento supondría un reparto de más de 50 millones de dólares, lo que establece un récord en la historia del tenis ya que ningún otro torneo había entregado un premio tan alto. Fue el último incremento de un Grand Slam, algo habitual en los últimos seis años y es que no ha habido temporada en el que cada Slam haya aumentado sus premios considerablemente respecto a la anterior.
¿Dónde surge esto? Hace bastantes años, un grupo encabezado por un número importante de tenistas Top, tanto de hombres como de mujeres, se dirigieron a los organizadores de los Grand Slams y formalizaron su queja de que no se sentían bien pagados respecto a otros deportes. Estos torneos, ante este mensaje, llegaron a un acuerdo con ellos en los que se comprometían año a año a subir el Prize money hasta 2018. Cada uno de ellos dentro de sus posibilidades. Por ejemplo, Roland Garros estableció un aumento entre el 10 y el 15%, mientras que Wimbledon sufrió un revés en sus aspiraciones globales al sufrir la caída de la libra por el Brexit. Lo que sí debían hacer es subir el reparto de dinero y todos los cumplieron.
Así pues, para este 2017 el reparto en dólares de los cuatro Grand Slams ha quedado desglosado de la siguiente manera:
Como se puede comprobar, cada torneo establece una cantidad determinada para cada ronda, habiendo Slams que premian más llegar a tercera fase que la primera o la segunda, como Roland Garros, que llega a pagar menos que el resto en las dos primeras rondas pero es el segundo que mejor paga la tercera. Los ganadores llegan a recibir un mínimo de 2.41 millones en Roland Garros y un máximo de 3.7 en Australia y US Open. Los perdedores de primera ronda, sin embargo, llegan al mínimo en París, con poco más de 40.000 dólares y un máximo de 50.000 en Australia y Nueva York.
Yo no suelo compartir mucho la opinión de alguien como Sergiy Stakhovsky, pero lo que dijo el otro día de que los perdedores de primera ronda en un Grand Slam deberían recibir 100.000 euros creo que tiene mucho sentido. Partimos de que el tenis no es el fútbol y que el dinero que se maneja en este deporte es bastante menor, pero el Prize Money establecido en los torneos de mayor importancia como los Slams, desde mi punto de vista, están hechos para contentar más a los de arriba que a los de abajo.
En aquella queja, el mensaje venía firmado por los tenistas más importantes de cada circuito y como es obvio, los torneos les quieren tener contentos para que acudan a ellos y así poder vender más entradas y más derechos de TV. Si la carta hubiera venido firmada por los tenistas entre el Top 125 y el Top 60, probablemente no les hubieran hecho ni caso.
Decía Stakhovsky que si queremos que el tenis tenga futuro, deberían premiar más a los chicos de abajo y yo opino como él. No es normal que en un deporte como éste, los chicos que rondan el 100 del mundo apenas generen dinero como para ganarse la vida y es que estamos hablando del 100º mejor tenista del mundo y me parece una locura que esto sea así.
Es imposible que de esta manera, los pequeños opten por el tenis entre otros deportes. Aparte de que el tenis es un deporte muy caro y sacrificado, ver que debes ser mínimo 80 del mundo para ganar un sueldo acorde al esfuerzo realizado tira para atrás a muchos niños que terminan jugando al fútbol por ser sencillo, barato y que hasta un jugador de Segunda división gana más que un tenista cercando el Top 100.
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Pero claro, luego en las reuniones de jugadores, quienes más alzan la voz son los Top y los de ranking más bajo optan por no querer decir nada, muy probablemente por miedo, pero díganme ustedes qué pasaría en este deporte si existiera una huelga de tenistas de bajo perfil y decidieran todos pararse y no jugar. Imaginen que de repente, todos se retiran y sólo quedan los que se ganan la vida con el tenis, es decir, los 90 primeros de la clasificación. No podrían existir los torneos tal y como los conocemos actualmente y todo se vendría abajo. No tendría el mismo valor decir que eres el número 1 de 4.000 jugadores profesionales que de 90. Sin ellos, el tenis pierde valor así que se merecen la parte correspondiente también en el reparto de dinero.
No estoy diciendo que se le quiten a los ganadores, finalistas o semifinalistas y que se les dé a los de las tres primeras rondas, estoy seguro que lo que esos jugadores reciben está más que merecido, pero sí que los torneos deberían aumentar el dinero a los de los perfiles más bajos y ayudarles y hacer que este deporte crezca y que cada vez haya más gente que lo practique que a fin de cuentas es lo que importa de todo esto.
El camino hacia el profesionalismo en el tenis es muy duro y que enciman pongan más obstáculos desde arriba no ayuda. Los perfiles más bajos también tienen un valor muy importante en este deporte. Ojalá un día le den lo que de verdad se merecen, que no es poco.