La sonrisa volvió a iluminar la cara de uno de uno de los mejores de la historia. Novak Djokovic encontró la frescura y la ilusión perdidas en los últimos tiempos, en su primer partido sobre hierba. El balcánico se divirtió en la pista, venció y reconoció estar muy alegre por las prestaciones demostradas en pista. Entrenamientos, aficionados deseosos de posar con el serbio y, en definitiva, ganas de volver a engancharse al circuito antes de Wimbledon 2017.
"Estoy muy contento por haber venido a Eastbourne. He tenido unos cuantos días para entrenar con buenos jugadores de distintos estilos de juego", declaró el de Belgrado antes de entrar a valorar su partido ante Vasek Pospisil. "Fue algo frustrante estar todo el día de ayer parado por la lluvia pero, por fortuna, hoy pude completar todo el encuentro", señaló un Novak que cuajó un gran partido ante todo un especialista en esta superficie.
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"Me sentí bastante bien en la pista, y más teniendo en cuenta que era mi primer partido del año en esta superficie y que jugué contra un rival con gran variedad, que atacó bien la red y que tiene un gran servicio", destacó el serbio antes de aseverar su alegría con contundencia. "Ha sido un triunfo importante en un partido sólido. Estoy muy contento por ello", argumentó el jugador que luchará por sumar un nuevo Grand Slam en Wimbledon.
Además, destacó sentirse cómodo en una superficie "con mucho encanto y que exige máxima concentración". También tuvo tiempo para hablar de sus días de cierta desconexión después de Roland Garros. "He descansado bien, estuve en la playa, disfruté de la familia y de bellos paisajes... y también entrené duro", señaló un sonriente Djokovic cuyo siguiente rival en el ATP 250 Eastbourne saldrá del duelo que disputan Donald Young y Jared Donaldson.

