Rafael Nadal tiene serias opciones de salir de Wimbledon como número 1 del mundo. Siempre que consiga 105 puntos más que Andy Murray en esta gira de hierba, el mallorquín volvería a lo más alto de la clasificación ATP tres años después (23 de junio del 2014 fue su última semana como Nº1 del mundo). No se prevé un trabajo sencillo, ya que Rafa acumula en los últimos años en Londres 2R, 1R, 4R y 2R. Desde que pisara la final en 2011, sus rodillas le han impedido hacerlo bien sobre hierba.
En Mallorca, se reúne con El Español, para hablar de sus impresiones de cara al tercer Grand Slam de la temporada. "Por mi estilo de juego o por todo el éxito que he tenido sobre tierra batida, quizá la gente no me ve como un especialista en hierba, pero he jugado cinco finales en Wimbledon", comenta Nadal. "En 2008 llegué en otra sintonía porque ya había peleado el título en 2006 y 2007. Ahora llegó tras varios años sin haber un gran torneo en Wimbledon y la empresa es más complicada", agrega.
¡Ya está @RafaelNadal listo para entrenar en el @MallorcaOpen! #VamosRafa pic.twitter.com/MyMgRAb7sU
— MallorcaOpen (@MallorcaOpen) 20 de junio de 2017
Jugar en hierba complica las cosas al mallorquín desde que tuviera aquél problema grave en sus rodillas en el año 2012, que le obligó a parar medio año. Jugar con apoyos más bajos hace flexionar más las rodillas. "Desde ese problema, jugar en césped se me ha hecho más complicado. Veremos cómo me responden mis rodillas. La hierba es una superficie un poco más difícil para mí ya que los apoyos son más bajos. Si mi rodilla aguanta, es una superficie que me divierte y me gusta. Cualquier cosa puede pasar", avisa el ganador de 15 grandes.
Nadal se está entrenando esta semana en Mallorca, después de saltarse participar en Queen's para tomarse previamente unos días libres tras una intensa gira de tierra. La semana que viene tiene previsto viajar a Londres y disputar alguna exhibición que le dé algunos minutos de más tensión ante rivales de entidad. Aunque hace bastantes años que en Wimbledon no cruza la barrera de octavos, Rafa va a llegar repleto de confianza a Londres. "Si soy capaz de llegar a Wimbledon sano y ganar los dos primeros partidos, ahí cambia la historia", asegura.

