Después de superar en tres mangas a Stan Wawrinka, los operarios de Roland Garros tuvieron que construir un escalón para hacer justicia a la leyenda de Rafael Nadal. Diez títulos conquistados en diez finales disputadas, números de locura para un hombre que siempre tendrá su carrera ligada a un país, una ciudad, un complejo y una pista que le dio las mayores alegrías de su carrera. Desde 2005 hasta 2017, es momento de repasar cada tarde de gloria del manacorense cada vez que el título se situó a un paso de sus garras. De momento, nadie supo cómo quitárselo.
Roland Garros 2005
El primero, quizá el más especial, ese que nunca se olvida. Rafa disputaba el torneo por primera vez después de haber tenido que renunciar a él años atrás por lesiones. Su camino hasta la final tuvo la gran piedra de toque en semifinales, donde un Roger Federer, número 1 del mundo, se antojaba clave para seguir soñando despierto. El español pudo con él y luego con Mariano Puerta, en tenista de menor ránking que ha batido en una final de Grand Slam (37º).
Roland Garros 2006
Depués de dar la gran sorpresa en 2005, era momento de defender el trono por primera vez. Ser campeón no le daría más facilidades al balear, quien tuvo que medirse a Hewitt, Djokovic y Ljubicic antes de toparse en la final de nuevo con Roger Federer. Una vez más, el suizo no sería rival para este chico de 20 años que prometía una carrera fructífera sobre polvo de ladrillo.
Roland Garros 2007
Nadal ya pensaba en el triplete parisino y, para ello, debía aumentar el nivel de juego y voracidad ante sus rivales. Hewitt volvió a cruzarse en su camino, también Djokovic, incluso Moyá, pero ninguno le pudo arañar ningún set hasta la final. ¿Allí saben quién esperaba, verdad? Federer, el mismo que volvería a tropezar en la misma piedra en su objetivo de cerrar el Grand Slam. Todo lo contrario que Rafa, quien por aquel entonces solo contaba con los Grand Slams cosechados en París.
Roland Garros 2008
De los diez que ha ganado, el de 2008 fue sin duda uno de los Roland Garros más espectaculares y uno de los que más superioridad impuso en los marcadores. Por algo fue el primero que ganó sin ceder un solo set en el torneo. Un apagado Federer, cansado ya de intentarlo, solo puso sumar cuatro juegos en la tercera final consecutiva que perdía ante el español, agotado completamente por la situación. Pero este título no sería importante solamente por aquellos quince días, sino por lo que arrastraría después a la gira de hierba.
Roland Garros 2010
Después del sorpresón del 2009 con Robin Soderling, Nadal llegaba con mucho cabreo a la capital francesa, con ganas de rememorar tardes de gloria y demostrar que todavía seguía siendo el rey. Su amigo Federer ya tenía ese Roland Garros tan soñado, así que posiblemente ya no estaría tan motivado años anteriores. A todo esto se sumó que Rafa no encontró ningún top20 hasta encontrarse a su ‘compañero’ Soderling en la final, rival del que se vengó levantando su quinto Roland Garros, de nuevo sin ceder un solo set.
Roland Garros 2011
La defensa del título en 2011 arrancaba con muchas dudas debido a un imperial John Isner que forzaba a Rafa en primera ronda a un quinto set, la primera vez que le ocurría en París. A partir de aquí, fue todo un camino dulce hasta la final donde, ¡oh, sorpresa!, aparecía por cuarta vez un tal Roger Federer. El español no dio tregua al suizo y capturó su sexto entorchado en París, igualando la marca de toda una leyenda como Bjorn Borg.
Roland Garros 2012
El séptimo título en la Philippe Chatrier significaba más que los otros seis previos, significaba vestirse como el mayor campeón de la historia del torneo y para eso debería tumbar a Novak Djokovic, quien había ocupado el lugar de Roger Federer como la principal amenaza de cara a esa disputa por la copa. Amos cruzaron en la final, después de un 2011 espectacular del balcánico, aunque la tierra batida seguía siendo un territorio reservado para el manacorense. Triunfo en cuatro mangas y Nadal reescribía la historia.
Roland Garros 2013
De los caminos más difíciles que se encontró Nadal en su camino al triunfo. Nombres como Nishikori, Fognini, Klizan, Wawrinka y de nuevo Djokovic (el de Belgrado le llevó a un quinto set, como Isner dos años atrás) buscaron la manera de frenarle pero ninguno resolvió la fórmula. Ya en la final, a un paso de la octava corona, David Ferrer se destapaba en la mejor temporada de su carrera aunque con mucha desventaja respecto a su rival. Aquella tarde todo estuvo del lado del balear, quien no tuvo piedad de su compatriota e hizo su trabajo sin pestañear.
Roland Garros 2014
Eran ya ocho los Roland Garros que poseía Rafa, un número que ningún otro jugador había alcanzado en un único Grand Slam en la Era Open. La historia ya estaba más que sobrepasada, pero no era suficiente. En 2014, tras una mala racha a principios de años con lesiones y dudas a nivel mental, Nadal encontró un oasis entre el paréntesis y consiguió tumbar en la final a un Novak Djokovic que ya no sabía qué más hacer para abrazar la Copa de los Mosqueteros.
Roland Garros 2017
Y así llegamos hasta el momento actual, la hora en la que Rafa Nadal ha logrado dar un paso más en su historia de superación, sacrifico y misticismo. Tuvieron que pasar tres temporadas en blanco para que el balear levantara un Grand Slam, el décimo en Roland Garros y el número 15 en general. Pero mereció la pena. Contra Wawrinka, sin ceder un solo set en el torneo y volviendo a romper todos los números que le rodean. ¿Hasta cuándo podremos disfrutar de esta leyenda en activo? Ojalá que por muchos, muchos años más.

