Diez finales en el Conde de Godó es una cifra que cualquier jugador firmaría tener. Aunque las perdiera todas, es una sensación que solo un jugador en la historia podrá contar a sus nietos. De hecho, podrá contar que ganó todas las que disputó. Mañana Rafael Nadal buscará engordar esta cifra ante Dominic Thiem después de vencer en dos mangas a Horacio Zeballos y mantener su invicto en arcilla esta temporada.
“Hoy no he jugado bien, demasiado corto, sí que en el primer set ha habido momento de buen juego, pero las condiciones no han sido buenas, demasiado viento y rachas muy cambiantes”, afirmó en sala de prensa tras vencer a Zeballos. “Además de que su juego y su estilo no es fácil, tiene un buen saque, abre bien los ángulos por ser zurdo y ha jugado un partido muy completo. Sumar todo esto me he llevado a tener un poco de nerviosismo y a no aprovechar todas las oportunidades que he tenido. Al final, los partidos que ganas sin jugar bien son los que más valor tienen. Mañana será otro día y creo que estoy preparado para jugar otra final”, valoró.
Está siendo una semana dura con la climatología, algo que afecta especialmente a la hora de servir. “Las condiciones no están para hacer muchos saques directos y menos con mi saque. La gente que saque muy fuerte quizá sí, pero con mi estilo de saque no. Hace frío, la pista está muy pesada y la pelota se pone muy compacta. Intento jugar con un porcentaje alto con el servicio y empezar el punto controlando el punto, más o menos lo estoy consiguiendo, en todo el torneo solo me han roto dos veces el saque, Dutra Silva y Chung”, recordó el de Manacor.
Otro de los aspectos a destacar de Nadal estas últimas semanas está en su gran acierto con la volea. “Estoy jugando muy bien en la red ya desde la semana pasada, excepto los dos últimos juegos de hoy que han sido patéticos. He tenido un smash que he pegado no sé dónde y después una volea que ha sido horrorosa. Todo lo demás en la red ha estado muy bien, ayer por ejemplo gané 18 de 19 subidas. Normalmente voleo bien y el hecho de que acuda mucho allí significa que estoy jugando bien de fondo”, aseguró el número 5 del mundo.

“Cada año es especial jugar aquí, Barcelona es un torneo con mucha historia dentro el circuito, muy bien valorado y que todos queremos ganar, para los españoles es muy importante, todos hemos crecido viendo el Godo por la televisión. Aquí ya he hecho más de lo que hubiera soñado, jugar una nueva final significa confirmar el buen trabajo de la semana pasada y continuar con ese buen arranque en la gira de tierra. Hace muchos meses que vengo haciendo las cosas bien para jugar estos partidos”, señaló el nueve veces campeón del certamen.
También dio que hablar esa selfie de Zeballos al terminar el duelo, hecho que el argentino ya protagonizó en Doha junto a Djokovic a principio de temporada. “A día de hoy las redes sociales están a la orden del día, Horacio ha hecho una gran semana, en un torneo muy importante donde ha podido sumar muchos puntos. Para mí es un honor que alguien quiera sacarse una foto conmigo”, subrayó con humildad
Ahora toca dejar atrás a Horacio y ponerse a pensar en Dominic. “Que Thiem esté en la final habiendo ganado a Murray no es ninguna sorpresa. Era un partido abierto y lo ha ganado Thiem porque es uno de los mejores jugadores del mundo y que su superficie favorita es la tierra batida. Cuando empezó el torneo él ya era una de los favoritos al título. Es un jugador que le pega muy fuerte, buen físico y mucha potencia. Le mete mucha intensidad a la bola, si le dejas golpear en posiciones cómodas es muy complicado pararle, cuando le impacta te llega una bola muy dura y además saca bien. Intentaré que la pelota vaya larga, más allá de mitad pista, también abrir ángulos aprovechando que a veces juega un poquito más atrás. Es un partido difícil, o juegas muy bien o no lo ganas”, concluyó el balear.

