Entre sus virtudes, Roger Federer está demostrando que su adaptación a los tiempos marca el camino por el que juego está experimentando vías más importantes que otras. El suizo ha enfocado sus esfuerzos en la devolución, sobre todo del segundo servicio, un momento del juego que ha servido a uno de sus grandes competidores, Novak Djokovic, para marcar diferencias en el pasado más reciente. El serbio explica dónde están, a día hoy, las victorias del tenis masculino.
Junto a su tremendo talento para devolver servicios, el de Belgrado experimentó una formidable mejoría al servicio junto Boris Becker. El alemán centró su relación con Novak en ir puliendo todo su juego, desde el saque, hasta la volea o el revés cortado. En un informe estadístico que ha elaborado la ATP recientemente, los número del serbio con el segundo servicio y restando el propio segundo saque del oponente son extraordinarios, liderando ambas clasificaciones.

El informe establece una relación entre multitud de estadísticas. Djokovic, líder en estas dos, explica la deriva que está llevando al tenis a ponderar especialmente el valor metodológico que está teniendo el trabajo diario a la hora de mejorar las dos situaciones que hacen más vulnerable al sacador. Ser capaz de variar con el saque, mejorar los efectos y mantener una compostura mental constante una vez se pierde el poder del primer saque. También de adoptar posturas agresivas al resto, de amenazar y agredir para tomar iniciativa cuando se devuelve un segundo servicio.
El balcánico ofreció durante 2016 datos realmente reveladores sobre la importancia de estas circunstancias en el desarrollo de los partidos. Novak sumó así un 56.4% en puntos ganados con segundo servicio y un 58.5% en puntos ganados con el resto sobre segundo servicio.
Eres tan bueno como tu segundo servicio es una realidad cada vez más evidente. En muchos de los partidos de mayor trascendencia, en semifinales y finales de Grand Slam, el % de puntos ganados con el segundo servicio suele explicar gran parte de esos encuentros, considerándose uno de los parámetros fundamentales para entender una victoria o una derrota concretas.

