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Las descalificaciones más surrealistas de la historia
La de Shapovalov se una a una larga lista de descalificaciones increíbles ocurridas en los últimos años. Recopilamos las más surrealistas de todas.
El joven tenista canadiense, Denis Shapovalov, fue descalificado anoche en el partido de Copa Davis después de pegar un pelotazo en el ojo al juez de silla. Sin duda, un momento que pasará a la historia y que no deja de ser curioso por lo poco habitual de estos actos en un deporte como el Tenis. Shapovalov no ha sido el único descalificado por algo así. Recopilamos las más absurdas descalificaciones ocurridas en los últimos tiempos.
Y es que si hablamos de jugadores descalificados, en primer lugar tenemos que acordarnos de John McEnroe. El estadounidense se convirtió en el primer tenista de la historia en ser descalificado después de recibir tres warnings, uno por encararse con una jueza de línea, otro tras tirar su raqueta al suelo y el último por gritar e insultar en voz alta.
Tampoco nos podemos olvidar de Jeff Tarango, que fue descalificado por llamar corrupto al juez de silla en pleno partido, después de una discusión entre ambos. Luego, la esposa del tenista se encontró con el árbitro en el vestuario y le pegó dos bofetadas. "Lo hice yo, porque si lo hace mi marido le expulsan del circuito", admitió ella. Toda una historia.
Otro de los chicos malos del tenis, Marcelo Ríos, también tiene su propia historia surrealista en una descalificación. El chileno le dijo "que te jodan", a un juez de silla y fue descalificado del torneo de Los Ángeles en el año 2000. Algo parecido a lo que le ocurrió a Andre Agassi en el 96, durante el torneo de Indianápolis. El estadounidense se calentó y lanzó una pelota al público y tras recibir un warning por ello, fue descalificado tras insultar al jue de silla y soltar obscenidades a un juez de línea.
En la historia más reciente, es imposible no acordarnos de David Nalbandián. Todavía no nos explicamos qué pasó por la cabeza del argentino en la final de Queen's 2012, cuando preso de la ira, le pegó una patada a la caja que un juez de línea tenía a sus pies. El golpe le produjo una herida al pobre hombre, que no se podía creer que el tenista hubiera hecho eso. Nalbandián fue descalificado de inmediato. En su página web, David pidió perdón y admitió que nunca quiso hacerle daño a nadie, sólo desahogarse por la pérdida del punto.
Otro que perdió los papeles fue Grigor Dimitrov. El búlgaro, durante la final de Estambul el año pasado, no pudo reprimir la ira después de no aprovechar varias pelotas de partido, y cuando ya caía de forma estrepitosa en el tercer set ante Schwartzman, Grigor comenzó a romper raquetas una detrás de otra. El umpire le avisó con dos warnings, pero eso no hizo parar a un Dimitrov fuera de sí, que destrozó una última raqueta para acercarse a su rival y darle la mano para felicitarle por la victoria. Más tarde, Grigor pidió perdón a todos por su actitud a través de Twitter.
El año pasado también, un pelotazo fue la causa de otra descalificación surrealista. En el Challenger de Nápoles, la pareja Mateusz Kowalczyk y Adam Majchrowicz fueron descalificados después de que el segundo tirara una pelota con ira tras una doble falta, con la mala suerte de que golpeó la cabeza de su rival.