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Anisimova se quita la presión tras un año difícil: "Quiero volver a ser yo misma"
La estadounidense habló de su situación personal tras firmar su primera victoria en Toronto. Mantenerse dentro del top10 dependerá de su rendimiento en las próximas semanas, una responsabilidad con la que tendrá que cargar.
Aunque todavía es pronto para decirlo, la sensación de Amanda Anisimova viendo sus últimos torneos es que está cerca de dar un golpe encima de la mesa. En el WTA 1000 de Toronto, de momento, solo la hemos visto ganar un partido, suficiente para plantarse en octavos de final. ¿Será Canadá su punto de inflexión?
Todavía con los pies dentro del top10, podemos decir que la estadounidense ha salvado la primera parte de un verano donde tiene que defender un tremendo colchón de puntos. Ahora le queda por jugar la segunda mano, donde el US Open la espera con una nueva final de Grand Slam que amenaza con expulsarla fuera de ese grupo principal. ¿Y qué piensa Amanda de todo esto? Nada, ella lo que quiere es tranquilidad, divertirse y volver a reencontrarse dentro de la cancha.
Esta semana se le ha visto recuperar sensaciones después de un año complicado. La estadounidense superó a la checa Nikola Bartunkova en su debut en Toronto y, más allá de la remontada, encontró algo que llevaba meses buscando: volver a disfrutar sobre una pista de tenis. Tras varias interrupciones provocadas por las lesiones y un cambio de entrenador a mitad de temporada, la estadounidense afronta la gira norteamericana con el objetivo de reencontrarse con su mejor versión, lejos de la presión de los puntos que tiene que defender.
La victoria de ayer no fue sencilla. Bartunkova, una de las jóvenes que más está creciendo esta temporada, consiguió poner contra las cuerdas a Anisimova, que tuvo que mantenerse firme cuando las cosas se complicaron en el tercer set. "Sabía que iba a ser realmente difícil. Nunca había jugado contra ella, pero sabía que es una jugadora muy hábil y que está teniendo un gran año. Tiene un futuro brillante por delante. Su juego hace que sea muy difícil para sus rivales, sabía que tenía que mantenerme encima de ella y creo que gestioné muy bien su estilo, especialmente cuando iba perdiendo en el tercer set. Estoy muy contenta con la forma en que jugué y con haber resistido incluso cuando no estaba jugando tan bien".
Después de un largo parón competitivo entre Wimbledon y Toronto, Anisimova reconoció que tenía muchas ganas de volver a competir. "Estoy cansada de pensar en las pretemporadas. Siento que he tenido muchas este año, especialmente por mi lesión. Estaba deseando salir a jugar. Llegué bastante pronto y llevaba aquí un tiempo. No es fácil jugar tu primer partido cuando tus rivales ya han disputado dos, porque necesitas encontrar tu ritmo y tu juego en pista. Estoy contenta de haberlo conseguido. Ahora me siento más cómoda y relajada para el siguiente partido", valoró la de 24 años.
Amanda Anisimova confiesa cuál es su objetivo a corto plazo
La estadounidense también quiso dejar atrás la presión relacionada con el ranking y los puntos que debe defender durante la gira norteamericana. "Ya he pasado esa etapa de preocuparme por los puntos. Solo intento encontrar mi juego y encontrarme a mí misma en la pista. Siento que ha sido un año muy largo. También intento recuperar el disfrute. Eso fue muy importante hoy: sentí que volvía a ser yo misma en la pista. Echaba de menos esa sensación durante los últimos meses. Estoy muy feliz de volver a trabajar con mi antiguo entrenador, Rick. Hemos tenido una semana muy divertida y espero que podamos hacerlo bien el resto del año. Sin presión ni expectativas. Lo más importante es divertirme y tratar de encontrar mi juego otra vez", aseguró la norteamericana.
Por cierto, Anisimova ha vuelto a trabajar recientemente con Rick, su antiguo entrenador, después de haberse separado de él durante la temporada. La estadounidense explicó que el tiempo alejados les permitió analizar lo ocurrido y regresar con una perspectiva diferente. "Creo que echaba de menos lo que teníamos el año pasado, esa energía y esa conexión. El tiempo separados nos vino bien porque pudimos entender qué salió mal, asumo mucha responsabilidad por ello. Nuestra cercanía hizo que en algunos momentos me descontrolara y actuara de manera poco efectiva. Haber tenido ese espacio y ese tiempo separados nos ayudó mucho", concluyó.