Federer a Nadal: puntazo en Cincinnati

El de Basilea, en arranque atronador, dejó muda a la grada con una acción primorosa

Roger Federer protagonizó una de las acciones brillantes de la jornada en el Masters 1000 de Cincinnati. En el duelo de cuartos de final que le medía al español Rafael Nadal, trotó sobre el cemento de Ohio con una premisa anudada en las muñequeras: en esa pista, una de las más rápidas del calendario, la gloria pasa por soltar la mano.

En ese precipicio que es el tenis a dos-tres golpes transcurren las opciones de un Federer desatado. Un hombre que, llevando al extremo el planteamiento directo, roza la veintena tanto en ganadores como en errores no forzados en cada una de las dos primeras mangas. Jugar al límite como premisa para llevar al rival al mismo sitio.

En un arranque atronador, sosteniendo vestigios de otro tiempo, firma una primera manga de impresión. Probablemente jugando el mejor tenis de la temporada. Notable al servicio, incandescente la derecha, con vivacidad de piernas para evitar las bolas altas que Nadal le enviará sobre su revés. Un hombre desdibujado en su último enfrentamiento no encara una sola pelota de rotura en todo el set.

De principio a fin, se muestra decidido a gobernar el pulso por puro volumen de argumento ofensivo. Sin lugar a concesiones. Pegado a la línea de fondo evitando que las esferas de Rafael cobren esa altura que tanto perjuidio generan a sus propuestas, especialmente en el flanco de revés.

Precisamente desde ese ala de golpeo genera el suizo una de las maravillas del encuentro. Con bola de set a favor, para más inri. Roger, que sólo ha ganado a Rafael al aire libre una vez en los últimos cuatro años, no se arruga en el momento de sentenciar la oportunidad.

Con un saque liftado abierto al cuadro del deuce, dirigido al revés de Nadal, busca incomodar al mallorquín. Rafa responde con un tiro cruzado sobre la derecha de Roger. Federer insiste en percutir el revés del mallorquín, pero Rafa en seguida rodea ese flanco y empieza a repartir juego con la derecha, siempre volcado sobre el revés de Federer.

Ahí muestra Roger un espíritu valeroso, sabiendo que buena parte de sus opciones en el encuentro residen en sobrevivir cerca de la línea, tomando contacto prematuro con la esfera antes de que tome excesiva altura. Da un pasito al frente e impacta dos reveses paralelos en ascenso. No sufre, pese a que Nadal lifta cada vez más la derecha.

Uno de sus reveses toca la cinta, atenuando la temperatura del intercambio. Esto permite a Rafa preparar el golpe con enorme margen. Saca una derecha paralela potente, con cierta profundidad y una vasta carga de efecto liftado. Federer, sin embargo, a dos palmos de la línea, se inventa un revés mayúsculo. Un ángulo cerradísimo. La bola toma tierra en el cuadro de servicio. Nadal apenas puede acompañar la bola con la esfera y ver cómo termina escondida en un rincón de la pista.

Primer set para Federer, que cierra el puño bajo el delirio de la grada. Mientras es capaz de desplegar su mejor nivel, en una pista de estas condiciones, demostró poder seguir mirando a los ojos a cualquiera.

Comentarios recientes