Katarina Pijetlovic es una profesora de Derecho de la Unión Europea en la Universidad Tecnológica de Tallin (Estonia) especializada en la aplicación de la ley en el Deporte. Esta investigadora presentó un interesante estudio en el congreso Play the Game que se celebró en la Universidad Alemania del Deporte de Colonia (Alemania) entre el 3 y el 6 de octubre pasado. Su trabajo pone en duda la aleatoriedad de los sorteos de los cuadros individuales del Open de Australia, el US Open y Wimbledon. La profesora no tiene en cuenta Roland Garros porque su funcionamiento no parece anómalo y el sorteo parece responder a las "leyes de la probabilidad".
La profesora ha estudiado un fenómeno que no ha pasado desapercibido en los últimos años: esa casualidad que siempre sitúa a Rafa Nadal y a Roger Federer en partes distintas del cuadro, de manera que no se encuentran hasta la final. El estudio comprende los tres citados Grand Slams en los últimos cuatro años, desde 2008 a 2011 ambos inclusive. El resultado no admite discusión: 12 de 12. Siempre ha coincidido que Nadal y Federer han estado en lados distintos del cuadro. Según la investigadora, las posibilidades de que esto ocurra es de 0'02.

En realidad, pese a la poca probabilidad de que el suizo y el español no coincidan alguna vez en la misma parte del cuadro, es menos extraño de lo que parece porque estos dos jugadores han estado repartiéndose el nº1 y el nº2 de la clasificación en los últimos años. En las normas de la ITF sobre cómo se forma el cuadro de un Grand Slam, se recoge que los cabeza de serie nº1 y nº2 van en partes distintas. Sin embargo, el 3 y el 4 se reparten aleatoriamente.
Ha dado la casualidad (o no) de que en la mayoría de casos se han juntado el 1 y el 4, y el 2 y el 3 pero hay excepciones, como en Wimbledon 2010, donde los cabeza de serie (designados por las reglas propias del torneo) 1 y 3 fueron por un lado, y el 2 y 4 por otro. Eso sí, de nuevo en 12 de 12 e independientemente del nº de serie, tenemos en un lado del cuadro a Nadal-Murray y en el otro a Djokovic-Federer. Según Pijetlovic, hay una posibilidad entre un millón de que esto ocurra.
A nadie se le escapa que Rafa Nadal tiene una ventaja de 13 victorias por 5 derrotas (4 hasta el pasado fin de semana) sobre Andy Murray, y Roger Federer -si no contamos 2011, el súper año del serbio- una de 13 por 6 sobre Novak Djokovic. Sin embargo, curiosamente, Murray tiene un récord de 8 victorias sobre Roger Federer por 6 del suizo; así pues, si les tocase en la misma parte del cuadro, el escocés tendría ventaja sobre el suizo.
La teoría de Katarina Pijetlovic, de origen serbio, por cierto, concluye señalando el favoritismo que el sorteo de Grand Slam ha estado dando a Rafa Nadal y a Roger Federer para que les resultase más fácil jugar la final.
Si miramos la lista de finales de Gran Slam de los últimos cuatro años, vemos que la teoría de la investigadora de la Universidad Tecnológica de Tallin coincide y explica con números y probabilidades estadísticas algo que todos sospechábamos.
Pero, ¿por qué iban a querer los organizadores de los eventos de Melburne, Londres y Nueva York que Nadal y Federer llegasen a la última ronda? Una posible -sólo posible- respuesta es que estos jugadores son los que más dinero mueven. Los discípulos de Nike son un atractivo para el público con el que sólo Novak Djokovic puede competir, aunque para ello haya necesitado "romper" en tres ocasiones este año la dinámica de las finales de Grand Slam. No ha sido el único, Murray, Jo Wilfried Tsonga, Tomas Berdych y Juan Martín Del Potro también lo consiguieron. Si no hubiera sido por ellos, todas las finales desde 2008 -menos las de Roland Garros y la de Wimbledon 2009, en la que no participó el actual nº2 del mundo- hubieran sido Roger Federer contra Rafa Nadal.

