El ruso reconoce tener cierta obsesión con romper la barrera de los cuartos de final de Grand Slam, tras perder diez veces en esa ronda.
El ruso reconoce tener cierta obsesión con romper la barrera de los cuartos de final de Grand Slam, tras perder diez veces en esa ronda.
El ruso aterrizó en el Masters 1000 de Roma y lo primero que hizo fue criticar el estado de sus pistas, en las cuales lleva compitiendo desde la temporada 2020.
Los nacidos a finales de los 90 han terminado erigiéndose en una de las generaciones con menor capacidad de evolución en la historia del tenis.
El ruso reflexionó sobre lo que supone haberse metido en la gran final del ATP 500 Barcelona Open 2026 tras superar a Medjedovic en semifinales.