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El motivo por el que el 2026 pasará a la historia en el tenis femenino

Diversos datos ponen de manifiesto la profundidad y calidad del tenis femenino, cuyos hitos históricos del 2026 presentan este año como uno de los mejores de todos los tiempos.

Elena Rybakina, histórico 2026 para el tenis femenino. Foto: gettyimages

Un año inolvidable para el tenis femenino. Solo así puede definirse lo sucedido en el circuito WTA, y eso que aún no ha terminado la temporada. Con las WTA Finals 2026 todavía por disputarse, lo que queda claro es que las 11 mejores del mundo poseen algún gran título en su palmarés y que ha habido la friolera de 13 campeonas distintas en los 14 torneos más importantes disputados.

Falta de consistencia de las mejores, carencia de tenistas con impacto mediático, falta de profundidad real en la élite... Todo eso se achacó al tenis femenino hace no demasiado tiempo, pero ha quedado en el olvido. El circuito WTA cuenta ahora con una pléyade de estrellas notable, habiendo varias jugadoras llamadas a firmar carreras legendarias, pero también la competencia es tan feroz que son muy diversas las campeonas en los grandes escenarios.

¿Por qué el 2026 debe ser considerado un año dorado para el tenis femenino?

Aryna Sabalenka, Elena Rybakina, Cori Gauff, Iga Swiatek o Mirra Andreeva han sido, son y serán auténticas estrellas de este deporte. Mujeres que acumulan títulos en muy diversos contextos, que se mantienen en la élite a pesar de la enorme competitividad existente y que aprovechan sus momentos valle para trabajar duro en busca de soluciones. 

El actual top-11 del ranking WTA destila calidad, estilos de juegos diversos y personalidades de gran calado, mientras que es muy representativo de su competitividad extrema el hecho de que todas ellas tengan algún gran título en su palmarés.

La confluencia de nombres tan destacables se ve reforzada con una amplia y brillante nómina de mujeres con todo lo necesario para sorprenderlas y el empaque suficiente para sumar grandes títulos. Prueba de ello es lo sucedido en los WTA 1000 de esta temporada. Ha habido 9 campeonas en 10 torneos, siendo Aryna Sabalenka, con su flamante Sunshine Double en Indian Wells y Miami, la única que repitió.

Jugadoras tan espectaculares como Karolina Muchova, Jessica Pegula, Marta Kostyuk, Elina Svitolina, Iga Swiatek, Cori Gauff, Qinwen Zheng y Maja Chwalinska se han granjeado su cuota de gloria sumando un título WTA 1000, mientras que Mirra Andreeva y Linda Noskova conquistaron su primer Grand Slam. A todo ello hay que sumar la grandeza de una Elena Rybakina con dos títulos de Grand Slam y un más que posible número 1 a final de año.

Todos estos ingredientes permiten aseverar que el 2026 ha sido un año histórico para el tenis femenino, en el que la multiplicidad de campeonas solo puede ser interpretada por la excelsa profundidad de talento que se respira en el circuito, sin que ello haya supuesto una caída en la clasificación de las grandes estrellas llamadas a ser el eje conductor de este deporte.

Queda todavía la incógnita por despejar de las WTA Finals, así como determinar quién finaliza como número 1, pero han confluido una serie de factores este año en el tenis femenino que no hacen más que elevar la calidad del producto y sentir que la incompetencia del organismo directivo del tenis femenino es el gran lastre que está impidiendo el despegue mediático, televisivo y de marketing de este circuito.

Las 13 campeonas diferentes de los 14 grandes torneos disputados en 2026

  • Open de Australia: Elena Rybakina

  • Roland Garros: Mirra Andreeva
  • Wimbledon: Linda Noskova
  • US Open: Elena Rybakina
  • Doha: Karolina Muchova
  • Dubái: Jessica Pegula
  • Indian Wells: Aryna Sabalenka
  • Miami: Aryna Sabalenka
  • Madrid: Marta Kostyuk
  • Roma: Elina Svitolina
  • Toronto: Iga Swiatek
  • Cincinnati: Coco Gauff
  • Pekín: Qinwen Zheng
  • Wuhan: Maja Chwalińska