Davidovich y el truco secreto que le hizo conquistar el título en Shanghái
El malagueño cambió su posición en pista para acabar torturando a Jódar, leyendo a la perfección el partido a nivel táctico. Descubrimos en qué consisten esos ajustes.
Detrás de cada gran victoria y gran título hay una estrategia maestra que te lleva al éxito. La victoria de Alejandro Davidovich sobre Rafa Jódar en la final del ATP Shanghái 2026 fue una demostración de que la táctica y el físico siguen teniendo una importancia altísima en este deporte; por mucho que en determinados momentos se hayan visto reducidas, la inteligencia dentro de la pista y el saber qué caminos tomar en función del estado de tu oponente aún te pueden llevar muy lejos. Lo demostró un Foki que se encontró con un guion de partido muy adverso, sin saber qué hacer para esconderse del vendaval de Jódar en el primer set... pero que acabó talando las piernas del madrileño, siendo fuerte en los momentos importantes y firmando un tercer set que no es sino un síntoma de su renovada madurez.
Afirmar que el Alejandro Davidovich del año pasado hubiera perdido este partido no parece ni mucho menos una exageración. Inteligencia y entereza mental en los momentos de presión, dos máximas puestas sobre la mesa que antaño eran talones de aquiles del malagueño. Hoy, un Foki convertido en un tanque a nivel físico supo darle la vuelta al partido contra Rafa, ajustando sobre la marcha su posición dentro de la pista y la trayectoria de sus golpes. Eso sí, nada de esto hubiera tenido sentido sin cuatro puntos que se convirtieron en momentos de inflexión: las dos bolas de break que salvó en el 4-4 y las otras dos que salvó en el 5-5 del segundo set. Estas dos últimas, además, fueron salvadas con dos puntos directos de servicio: también el saque, quizás el golpe más endeble de su repertorio, evidenció una evolución en el día de hoy.
BIGGEST title of his career 🏆 Fokina completes the comeback 1-6 7-6 6-4 vs Jodar to become the Shanghai champ! @alexdavidovich1 #RolexShanghaiMasters https://t.co/vAB1PDJ8qA
— Tennis TV (@TennisTV) October 18, 2026
El ajuste táctico de Foki que acabó destrozando a Jódar
Tras un primer set nervioso, completamente a merced de un Jódar que surfeaba la ola de la confianza y proponía desde la línea de fondo, Davidovich comenzó a entender que su físico podía jugar un papel determinante. No le perdió nunca la cara al partido, incluso tras colocarse break abajo en los primeros compases del segundo parcial: sabía que su oportunidad llegaría en algún momento y que su resistencia era mayor que la de Rafa (el de Leganés llegaba justo a la cita, con 11 horas de tenis en este torneo, tres más que Foki).
Así pues, y espoleado por una mejor actuación al saque, Davidovich cumplió su primera parte del trato en el tiebreak, territorio donde se está convirtiendo en especialista. Puntos directos con su saque, firmeza para pegar por la zona de revés y apenas sin cometer errores, suficiente para evidenciar que la gasolina de Jódar se acababa, que las piernas y el brazo del madrileño ya no eran una conjunción perfecta para firmar winners desde todos los ángulos.
En el tercer set, Davidovich redobló una apuesta que había comenzado minutos anteriores. El malagueño se marcó como objetivo talar las piernas de Jódar, sabedor de que el físico de Rafa ya no le permitía firmar golpes ganadores desde el fondo. Dio un paso atrás, colocándose más de dos metros por detrás de la línea de fondo, y jugando profundo, devolviéndolo absolutamente todo y convirtiéndose en una muralla que tenía como meta poner siempre una bola más en pista. Rafa, que solo encontraba a su saque como aliado, se diluyó como un azucarillo en este escenario.
¿El motivo? El tenis de altísimas revoluciones del madrileño funciona si físico y potencia responden... y ambos estaban bajo mínimos. El revés paralelo se chocaba contra la media pista, Davidovich le superaba en energía en cada intercambio cruzado e incluso el de Málaga comenzó a tirar un slice que obligaba a flexionar a Rafa, haciéndole sufrir y provocando varios errores no forzados. La táctica, claro, funcionó: a pesar de atacar solo en un 17% de sus golpes (Rafa lo hizo en un 29%), Foki fue el amo y señor del set, pasando del 24% de golpes más allá de los dos metros de la línea de fondo en el primer set a un increíble 42% (!) en el tercero, casi el doble de su media en el circuito.
Alguno podría pensar que esta táctica en cemento debe ser una invitación al suicidio: normalmente lo es... pero el contexto del partido, con un Jódar agotado y sin poder finalizar con sus martillos desde el fondo, pedían a gritos castigar el físico del madrileño. Así pues, el 'modo muro' en el que entró el madrileño fue un éxito asegurado: logró el 48% de puntos en los que estuvo en posición defensiva (una absoluta barbaridad) y apenas perdió un punto largo desde el inicio del segundo set: en el primero, Jódar había dominado los intercambios de más de nueve golpes por 7-0, acabando el duelo en un 14-8 para Foki.
Inteligencia, saber estar y capacidad de mostrar tu mejor versión cuando las papas queman. Los éxitos, amigos, no llegan por casualidad: ahora Davidovich recoge los frutos de todo el trabajo en la sombra de este 2026, con un Pepo Clavet seguramente muy culpable de la evolución táctica y mental del malagueño. Me encanta cuando los planes salen bien, pensará Foki... y el de hoy, en la final de Shanghái que le hizo ingresar al Olimpo de este deporte, salió a la perfección.