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¿Cuándo volverá Sinner? Así será su hoja de ruta para regresar en 2027

El italiano tiene por delante tres meses para completar su recuperación y cumplir con los plazos que se ha marcado: regresar en 2027 para pelear por el Open de Australia. Para que la receta salga bien, necesitará de algunos ingredientes concretos.

¿Cuándo volverá Sinner? Así será su hoja de ruta para regresar en 2027. Fuente: Getty

Si Jannik Sinner ha decidido frenar en seco es porque esta es la decisión más inteligente. El italiano no quiere riesgos, no quiere equivocarse, no cuando tienes 25 años y todas las herramientas para reinar. En el mejor de los casos no volverá hasta 2027, marcando una hoja de ruta muy clara para que la recuperación cumpla todos sus plazos.

¿Y por qué ha tomado esta decisión? ¿Realmente es necesario tomarse seis meses fuera? Pues sí. En primer lugar porque todo el equipo de Jannik tiene gran experiencia en este tipo de casos, pero también porque tienen el ejemplo de Carlos Alcaraz demasiado cercano como para no seguir esa misma ruta. El murciano apostó por no volver hasta verse al 100%, demostrando que no había que volverse loco por perderse Roland Garros y Wimbledon. Ahora es Sinner quien no le importa sacrificar cinco meses de temporadas por una razón de mayor peso: su salud.

Por eso la prioridad es evitar cualquier precipitación. Los especialistas consultados por La Gazzetta dello Sport explican que este tipo de problemas tendinosos requieren tiempo y trabajo, con plazos que difícilmente bajan de las doce semanas. La buena noticia es que no existe –tocamos madera– ningún motivo para pensar que su carrera esté comprometida. El tratamiento elegido es conservador y pasa por controlar las cargas, recuperar fuerza y reforzar progresivamente la musculatura que protege la zona afectada.

El reto de Jannik Sinner: aprender a parar

Sinner ya intentó acelerar su recuperación con la intención de regresar en Pekín. Se entrenó en Montecarlo, aumentó progresivamente la intensidad e incluso realizó sesiones exigentes para comprobar cómo respondía la rodilla en desplazamientos y cambios de dirección. Sin embargo, el dolor reapareció justo antes del viaje y obligó a cambiar los planes. Ese episodio parece haber confirmado que ahora mismo forzar no es el camino.

De cara a 2027, el gran interrogante será precisamente cómo gestionar su calendario. La acumulación de torneos durante la primera mitad de 2026 pudo llevar su cuerpo al límite, por lo que su equipo deberá seleccionar mejor los objetivos y repartir los esfuerzos. No necesariamente significa jugar mucho menos, sino hacerlo de una manera más inteligente, dejando espacio suficiente entre los grandes desafíos para evitar recaídas.

Australia aparece como el primer gran objetivo, esto no va a cambiar. A día de hoy no hay razones para descartar su presencia en el Open de Australia, aunque probablemente necesite algún torneo previo para recuperar sensaciones competitivas, por ejemplo Brisbane, un lugar donde podría romper mano antes del primer Grand Slam del año. Así pues, queda claro que la carrera de Sinner hacia 2027 no consiste en llegar cuanto antes, sino en llegar bien.

Ahí está la verdadera apuesta, el sacrificio de perder unos meses ahora para intentar ganar muchos años después. Así lo hizo Alcaraz y le ha salido bien, por lo que ahora será Sinner el que deba armarse de paciencia mientras ve por televisión a sus máximos rivales continuar sus aventuras. En este circuito donde todos llevan su físico al límite, parar a tiempo también forma parte de ser un gran campeón.